Etiqueta: Corrupción

  • Doce años después

    Doce años después

    Llegó el tan ansiado para unos y tan temido para otros, 3 de septiembre. Desde hace poco más de un año, cuando el presidente Morales anunció que no renovaría el mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala —CICIG—, no faltaron las celebraciones, las denuncias, los amparos, el enojo, el desamparo y la euforia. Sentimientos tan opuestos y encontrados, como en el estado en que deja a la sociedad guatemalteca esta comisión luego de doce años en nuestro país. 

    Muchos periodistas, analistas, juristas y tecnócratas se darán a la tarea de analizar el desempeño de la comisión y por ello no los voy a aburrir escribiendo cosas que personas más versadas y conocedoras que yo, ya han dicho o lo estarán por decir.

    Sin embargo, si quisiera hacer énfasis en el desgaste moral que deja en la sociedad guatemalteca. Sea cual sea la postura, tanto de apoyo como de desaprobación de la comisión, nos está dejando desgastados, consumidos y divididos. ¿Cómo, por qué? ¿No fue acaso en el 2015 que nos unimos todos en la plaza bajo una misma consigna? ¡No más corrupción! 

    ¿Por qué hoy entonces hay un ambiente de fatiga, cansancio, desgaste? Porque, así como la comisión nos abrió los ojos para ver la corrupción y el alcance que esta tiene en nuestra sociedad, nos hizo poner los ojos sobre la misma CICIG y darnos cuenta de que «no todo lo que brilla es oro». La comisión que fue creada para combatir la corrupción y la impunidad terminó siendo corrupta e impune, tanto o más que aquellos que decía combatir y todo esto sucedió ante la mirada vigilante de la sociedad, ¡La ironía! 

    No todos lo aceptan y no todos quieren reconocerlo, esto se debe a la división y fractura social que causó. Cuando un ente que debe de ser objetivo e independiente se politiza y toma partido como sucedió con la CICIG, es difícil encontrar un punto medio, pues siempre habrá víctimas de sus acciones, así como otros que se sienten amparados y protegidos.

    Los últimos cuatro años de la comisión los sentí de forma personal como una batalla en las trincheras. Disentir y cuestionar el trabajo de la comisión se convirtió en sinónimo de apoyar la corrupción, ¿por qué? Es el deber ciudadano cuestionar y estar vigilante, es algo que la misma comisión nos enseñó, obviamente nunca esperaron que, con sus desaciertos, la sociedad que había aprendido a abrir los ojos volcara su mirada hacia ellos. El peor error de quienes crearon la CICIG fue crear un ente que no tuviera fiscalización y que por esto mismo, en sus últimos años le rindiera culto a la personalidad del comisionado Iván Velásquez, quién gracias a su ego y falta de visión es el responsable de que la comisión se vaya hoy de nuestro país. 

    Algo positivo que nos deja la CICIG es el hecho que sí hubo gente que se pensó intocable y le tocó enfrentar a la justicia. Nunca habíamos visto caer un gobierno por corrupción y eso nos enseñó a ser vigilantes. Esa vigilancia creó en nosotros una consciencia real del alcance que tenía la corrupción en nuestro país. Nos ha hecho ver en los procesos, que un caso mal planteado y sin pruebas suficientes no nos lleva a ningún lado. También nos hizo ver las injusticias que se pueden cometer en nombre de la justicia. Y que quien manda a fin de cuentas es el pueblo, por eso considero una falacia quienes dicen que la mayoría de la población aprueba la labor de la comisión, si así fuese, hoy no se estarían yendo. Pero ellos mismos nos abrieron los ojos y fue por partes iguales, vemos los errores del gobierno y los suyos propios. 

    A la CICIG no debemos verla como un capítulo que se cierra, sino más bien como un libro que termina. Hay demasiada división, sangre, injusticias, vejaciones como para querer escribir otro capítulo. Debemos cerrarlo por el bien de nuestro país y escribir uno nuevo, en el que quizás, sí prevalezca la justicia, el imperio de la ley y el estado de derecho a la hora de combatir la corrupción y la impunidad. 

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario El Siglo, el 3 de septiembre de 2019. Puede ver el original acá.

  • ¿Y si nos dejan en paz?

    ¿Y si nos dejan en paz?

    Los últimos días han sido particularmente intensos en temas de coyuntura nacional y aunque a estas alturas ya deberíamos de estar acostumbrados, la intensidad sólo va en aumento. Desde el 2015 no hemos tenido tregua y los últimos 18 meses han estado particularmente intensos, ¿llegará el día en que las preocupaciones y las necesidades de nuestro país puedan ser discutidas sin intereses políticos y partidistas de por medio? Yo ya estoy cansada, estoy cansada de tanta división, tanto odio, tanta fanfarronería, tanto oportunismo y sobre todo de tanta hipocresía. 

    En el 2015 los guatemaltecos nos unimos por una causa común, la lucha contra la corrupción. Reclamamos la plaza y alzamos nuestras voces, quienes lo vivimos recordamos la unión, la armonía, la pasión que nos unió. El sábado pasado se convocó a una manifestación por las mismas causas y recibió muy poco eco, ¿por qué? Considero que la causa que nos unió en el 2015 sigue tan viva como en ese entonces, tristemente quienes en su momento nos convocaron, o sea personas sin vínculos partidarios e ideológicos, hoy han perdido la credibilidad. Utilizaron la lucha contra la corrupción como un estandarte que han politizado y nos creyeron tontos, pensaron que no nos daríamos cuenta de sus artimañas y manipulaciones. Prostituyeron la plaza, además, muchos hemos sido testigos de los abusos, las injusticias y las ilegalidades que se han cometido en nombre de esta causa. No hay nada peor que la soberbia y esta los ha cegado, se han creído poseedores de la verdad absoluta y si bien los guatemaltecos seguimos hastiados de la corrupción ellos olvidaron las raíces, la idiosincrasia y sobre todo la esencia de este pueblo trabajador. 

    ¿Creen que el padre que se ha quedado desempleado le preocupa a cuantos corruptos más van a meter a la cárcel? A ese padre a esas alturas ya le pasó la euforia del 2015 y lo que le preocupa es cómo alimentar a sus hijos. Escucha a los mismos repetir las mismas cosas, pero no ve cambios, sigue desempleado, vive la delincuencia, la falta de medicinas en los hospitales y le trae sin cuidado la conferencia de prensa del Ministerio Público y la CICIG en donde exponen a los sindicados a una condena mediática, pero los tribunales aún no dictan sentencias. Ese padre se pregunta por qué no capturan al extorsionista y al marero o por qué no obligan a los maestros a cumplir los días reglamentarios de clases porque sus hijos se están quedando atrás y el maestro se la pasa asistiendo a las marchas convocadas por Joviel. 

    En el interior las preocupaciones son tan diversas como sus habitantes, la corrupción que les preocupa es la del alcalde que vive como rey a expensas de la comuna, las carreteras que están deterioradas, la falta de agua potable, y hasta la lluvia que puede afectar sus cosechas. Esos padres sueñan con que sus hijos se vengan a la capital para que puedan tener mejores oportunidades o bien están juntando dinero para realizar la travesía hacia los Estados Unidos en busca de un futuro mejor. ¿En serio creen que a ese guatemalteco le preocupa si Iván Velásquez se larga o se queda? A ustedes les preocupa que se vaya o que se quede para mantener el status quo. 

    Y hablando de Iván Velásquez, el gran responsable de esta crisis gracias a su arrogancia y prepotencia. Un verdadero líder sabe en qué momento hacerse a un lado y dejar el trabajo a otros, la manera en la que se aferra al cargo es sospechosa, ¿tan bueno es el hueso que no lo quiere soltar? ¿No se da cuenta que a la fuerza ni el agua es buena? ¿O acaso cree que sin él la CICG va a fracasar? Y eso es peor aún, porque si el éxito o fracaso de la CICIG depende de su presencia, significa que los esfuerzos han sido en vano y él no ha sabido hacer bien su trabajo. 

    El presidente Morales mantiene su postura y el secretario Pompeo habla ahora de una CICIG reformada, al resto no nos resta más que seguir adelante y soñar con el día en que nos dejen en paz y dejemos ser los peones de la partida de ajedrez de los intereses internacionales. 

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario El Siglo, el 7 de septiembre de 2018. Puede ver el original acá.

  • ¡¿Hasta cuándo?!

    ¡¿Hasta cuándo?!

    ¿Cuánto tiempo más vamos a poder sostener esta crisis de ingobernabilidad?, ¿cuándo podremos comenzar a trabajar en una agenda conjunta de país, sin crear divisiones? Ahora le tocó el turno al alcalde capitalino, ¡esto ya parece el juego de las sillas musicales!

    Hasta ayer, las cosas venían encaminadas. Finalmente se había abierto el debate para las reformas a la Ley Electoral, varios tanques de pensamiento presentaron propuestas, la comisión del Congreso de la República encargada de las reformas a la LEPP, estaba trabajando y el Tribunal Supremo Electoral también trabajaba en una propuesta de ley. Daba gusto ver como el debate nacional se había volcado en una agenda común. Quizá faltaba mucho para ponernos de acuerdo en los detalles específicos de las reformas, pero la mayoría de personas lo veíamos como un respiro, un paso al futuro; y hoy, yo sólo veo un retroceso. Esto pareciera confirmar que sólo se busca desestabilizar al país e impedir que hagamos las reformas a la LEPP, para evitar llegar a elecciones.

    No me mal entiendan, la lucha contra la corrupción es algo que tenemos que hacer, caiga quien caiga. Pero, muchos de estos procesos se están llevando de forma descuidada, hay problemas con los plazos, las pruebas, los testigos, etc. Es absurdo que los detenidos el día de ayer, tengan que esperar en prisión por 12 días para tener la primera declaración. La ley estipula en el artículo 87 del Código Procesal Penal, que deben de tener la primera declaración dentro de las primeras 24 horas luego de ser detenidos. Pero, como los presentaron ante el juez, este se da el lujo de fijar la audiencia para el 17 de octubre, cubriéndose las espaldas con una «huisachada», como decimos en buen chapín. Sean o no culpables, tienen derecho al debido proceso. Es más, en Guatemala no existe la figura de la prisión provisional, existe la prisión preventiva cuando ya se está ligado a proceso. Pero como estos detenidos aún no lo están, significa que estarán en prisión por 12 días de forma ilegal. Por supuesto, no faltará quien diga que estoy defendiendo a los sindicados, ¡no, defiendo el imperio de la ley y el debido proceso! Desgraciadamente, en los casos políticos esta medida se ha venido usando y nadie ha hecho nada al respecto, pero es una grave violación a la ley y a los derechos humanos del sindicado.

    Y ahora, le han dado a Arzú el perfecto «Casus belli». «Casus belli», es una expresión latina que se utiliza en nuestros días en Derecho Internacional, aunque sus usos pueden ser muy amplios. En este contexto significa que el alcalde tiene la excusa perfecta para declararle la «guerra» abiertamente a Iván Velásquez y Thelma Aldana, debido al antejuicio interpuesto en su contra. Por lo tanto, regresamos al enfrentamiento político. Arzú, a diferencia de Morales, es un experto en política, es un veterano, para bien o para mal.

    Como consecuencia, las urgentes reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos tendrán que esperar. Todo indica que a los actores políticos poco les importa, unos quieren mantenerse en el poder y los otros quieren violar las instituciones y la constitución a como dé lugar, para poder instaurar al gobierno que les plazca. Mientras tanto, los ciudadanos seguiremos esperando y aguantando, porque esto ya se volvió una prueba de resistencia. ¡¿Hasta cuándo?!

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 6 de octubre de 2017. Puede ver el original acá.

  • ¿Cómo y quién?

    ¿Cómo y quién?

    Hay una célebre frase de Simón Rodríguez que dice, «Enseñen los niños a ser preguntones, para que, pidiendo el porqué de lo que se les mande hacer; se acostumbren a obedecer a la razón, no a la autoridad como los limitados, no a la costumbre como los estúpidos». Yo crecí en una generación en la que se nos enseñó que cuestionar era malo. Hoy tengo claro que respetar y cuestionar son dos cosas muy distintas. El respeto es importante, pero una sociedad que no cuestiona, está destinada al fracaso.

    ¿Cómo y quién?, son preguntas que hacemos con frecuencia, me cuesta trabajo comprender por qué no es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de Guatemala. No sé ustedes, pero yo estoy cansada de escuchar a los bienintencionados hacer castillos en el aire, expresar pensamientos orientados al deseo, no a la realidad. Ya no quiero más ambigüedad, quiero respuestas y soluciones. Estoy harta de la desinformación y el enfrentamiento. Sólo díganme, ¿cómo vamos a solucionar esta crisis y quién tiene el liderazgo? ¿Cuántas de las personas que se manifestaron el miércoles lo tienen claro?

    Hace unos días pregunté, ¿de renunciar los 107 diputados, quien los reemplazaría? La respuesta me la dieron una periodista y un abogado, «los siguientes en los listados». Eso me dejó más tranquila. Lo que aún no me responde nadie es, ¿cómo vamos a sacar a los 107? Si ellos no renuncian de forma voluntaria, dicen que vienen los procesos por los casos Odebrecht y Transurbano. Pero esto no afecta a los 107, por ahí estiman que son alrededor de 50. Ahora bien, ¿cuánto tiempo le va a llevar al MP y a la CICIG hacer esto? Lo pregunto porque Otto Pérez y Roxana Baldetti siguen sin ser condenados y Sinibaldi y Archila continúan prófugos. Creo que mis preguntas son justificadas.

    Una activista me respondió que se iba a instalar, en vez del congreso, «una asamblea rural y popular». Cuando pregunté, ¿quién la instala?, ¿cómo se conforma y bajo qué criterio?, me respondió que no sabía. Igualmente, ilusoria es la propuesta de la politóloga que propone despedir aproximadamente al 80% de los empleados públicos, más no dice que va a hacer de un día para otro con cientos de miles de desempleados, cómo va a evitar que colapse la economía, ni propone cómo va a reinsertarlos a la fuerza laboral. Es muy fácil tener sueños de opio, pero ejecutar e implementar es mucho más complejo.

    Luego están los que proponen sacar al presidente y vicepresidente. He preguntado en repetidas ocasiones, ¿quién va a sustituirlos?, y sigo esperando una respuesta. Me dicen que hay líderes y buenos candidatos. Pero no me dicen nombres. Yo no tengo cinco años para creer en Santa Claus y en cuentos de hadas. ¿Me pueden responder quién los sustituye, quienes son esos posibles reemplazos, sus nombres? ¡Por supuesto que no me lo van a decir! Les da miedo decirlo en voz alta, y me temo que el remedio vaya a resultar peor que la enfermedad.

    Creo que la mayoría estamos de acuerdo en que las reformas a la Ley Electoral son prioritarias, pero, ¿cómo lograremos consenso y quiénes dejarán sus intereses particulares para lograr esos consensos?

    Mientras tanto, seguiré preguntando, ¿cómo y quién?, y si desean tomar un consejo no solicitado, ustedes también deberían hacerlo.

    Imagen cortesía de Ryan McGuire.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 22 de septiembre de 2017. Puede ver el original acá.

  • La moral

    La moral

    Hablar de moral es complicado, ¿qué es la moral?, ¿qué determina la moral?, ¿es objetiva o subjetiva? Es un tema que ha ocupado a filósofos y pensadores a lo largo de la historia.  Se define como moral a una «disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano en cuanto al bien y el mal. Y también al conjunto de costumbres y normas que se consideran buenas para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad».

    La moral es muy difícil de juzgar, y el derecho juzga las acciones no las intenciones. Evidentemente la infracción de normas morales, en muchos casos, tiene como resultado que se cometa un delito penado por la ley. En el caso de los matrimonios infantiles, es bastante claro. En algunas culturas es algo aceptado, pero para la mayoría es una inmoralidad casar a un menor de edad con un adulto, y constituye un delito.

    Todos hablamos de la moral y me atrevería a decir que la mayoría hemos juzgado acciones inmorales. Pongamos el ejemplo de la persona que comete una infidelidad a su pareja, eso es considerado un acto inmoral para quienes se han comprometido a llevar una relación monogámica. ¿Qué sucede si la pareja lo sabe y lo acepta por temor a perder a su pareja? ¿No creen ustedes que aceptarlo, esa actitud pasiva es de igual forma un acto inmoral? Al no hacer nada aceptamos implícitamente la inmoralidad. Es lo mismo cuando vemos que el vecino se está robando el cable y no lo reportamos, para no «meternos en problemas» con los vecinos. O cuando un compañero de trabajo se roba insumos de oficina y nos hacemos de la vista gorda. Esa «no acción» da un consentimiento tácito. Es muy fácil llamar inmoral y delincuente a alguien, pero ese no actuar nos convierte en cómplices de la inmoralidad e inclusive de un delito, si no es denunciado. Esto se ve mucho en casos de abuso sexual a menores y no lo digo por el menor, sino por los adultos a su cargo.

    Cité los ejemplos anteriores, porque es muy fácil darnos baños de pureza, pero en realidad son muy pocos quienes actúan acorde a sus principios morales y denuncian estos hechos. Y en una sociedad como la nuestra, dónde se aplauden este tipo de conductas inmorales, es un tema aún más complejo. La pareja víctima de la infidelidad dirá que acepta la situación o no dice nada porque no quiere perder a su pareja o la estabilidad, o que lo hace por amor, por su hogar, o sus hijos, etc. Y es comprensible, pero lastimosamente eso es consentir un acto inmoral, por más víctima que se sienta de la situación.  La gran mayoría finge demencia ante estas situaciones, —si me hago el tonto, el que no tengo conocimiento, es más fácil librarme de las consecuencias—, piensan.

    Y de esta forma llegamos a los actos de corrupción, de los cuales, si los aceptamos y nos volvemos partícipes, somos tan inmorales y corruptos como quienes los cometen.

    Por lo tanto, la próxima vez que decida quedarse callado, aceptar y no actuar, al menos reflexione y sea consciente de que es usted un inmoral y un cómplice.

    Imagen cortesía de Ryan McGuire.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 11 de agosto de 2017. Puede ver el original acá.

  • ¿Qué tienen en común Katy Perry, Justin Bieber y Barack Obama?

    Twitter Blog Cover 2014

    Lo que estas tres personalidades tienen en común es que son los que lideran la red social Twitter por número de seguidores, al mes de noviembre de 2014.

    Ustedes se preguntarán ¿Por qué es importante esto?

    Twitter es considerada por muchos “la red social inteligente,” aquella que genera información en tiempo real sobre lo que está sucediendo en todos los rincones del planeta.

    No pretendo restarle importancia a Facebook. Pero no podemos negar que en Facebook hay demasiadas distracciones, y lo hacen ser un medio menos puntual en términos de información (nos detenemos a curiosear las fotografías de un amigo que tenemos años de no ver, o leer el estado de una amiga que narra con lujo de detalles cómo y con quién le ha sido infiel su marido, y no digamos las últimas ofertas de zapatos, o las fotos en traje de baño de la vecina que esta “bien buena”, etc.).

    Por ejemplo, yo  leo las noticias todas las mañanas en Twitter, me toma alrededor de 5 minutos repasar los titulares de los principales medios de información. Si hay algo que llama mi atención o siento que necesito ampliar, veo la imagen y sigo el link que usualmente está incluido en el mensaje y este me envía al sitio web de la fuente noticiosa, donde puedo leerla con lujo de detalles desde mi celular.

    Las redes sociales, en especial Twitter y Facebook, han jugado un papel importante organizando grupos de oposición y resistencia civil.

    Twitter ha cobrado protagonismo en momentos en que las cadenas de información occidentales han fallado, y los medios de  comunicación locales han sido censurados y en algunos casos, bloqueados.  Este fenómeno es conocido como “La revolución de Twitter”.

    Algunos ejemplos precisos que podemos citar:

    Los datos varían, pero se estima que Twitter tiene alrededor de 225 millones de usuarios mensuales alrededor del mundo, el promedio de edad del mayor segmento de usuarios es de 18 a 29 años. Jóvenes que se están incorporando a la vida productiva de sus países. Jóvenes, que ya cuentan con la mayoría de edad para votar en las elecciones.

    statistic_id274565_number-of-monthly-active-international-twitter-users-as-of-3rd-quarter-2014

    Si vemos detalladamente los datos de Twitter, los usuarios con mayor número de seguidores no son figuras políticas, con excepción del Presidente de Estados Unidos Barack Obama que ocupa la tercera casilla, son en su gran mayoría miembros de la farándula internacional. Cantantes, actrices, jugadores de fútbol, etc.

    statistic_id273172_twitter-accounts-with-the-most-followers-worldwide-as-of-september-2014

    La primera casilla la ocupa la cantante Katy Perry y la segunda Justin Bieber. La diferencia entre la  primera casilla y la tercera es de casi 11 millones de seguidores (datos actualizados a noviembre 2014). La primera red noticiosa es CNN Breaking News que ocupa la posición número 26.  Podríamos decir que resaltan Ellen DeGeneres en la posición número 11 y Oprah Winfrey en la número 16. Sin embargo Cristiano Ronaldo esta en la casilla número 13.

    Les hago una pregunta, ¿Son estas personas líderes? ¿Son ejemplos a seguir? ¿Son formadores de opinión? ¿Influyen en la toma de decisiones?  ¿Son ellos un reflejo de nuestra sociedad? O acaso, ¿Son un reflejo de nuestras prioridades?  Con la excepción de Barack Obama, cuyo ejemplo a seguir está en tela de juicio debido a su desempeño. Estos datos realmente aterran.

    Algunos pueden pensar que estoy exagerando y que estos datos reflejan solo las preferencias de los norteamericanos, se equivocan.  La gran mayoría de usuarios de Twitter no son norteamericanos, aunque por país sí son el mercado más grande. Y eso lo podemos corroborar en las siguientes gráficas que indican la distribución regional de los usuarios de Twitter y su crecimiento proyectado hasta el año 2018.

    statistic_id303684_twitter_-regional-user-distribution-2012-2018

    En el 2014 los usuarios de norteamérica equivalen al  23.7 % del total de usuarios, mientras que los usuarios en el resto del mundo equivalen al 76.3 %, para el 2018 la cantidad de usuarios de norteamérica (incluyendo Canadá) se reducirán a un 19 % y los usuarios del resto del mundo serán el equivalente al 81 % del total de usuarios de Twitter.

    ChartOfTheDay_1642_Regional_breakdown_of_Twitter_users_n
    Esta gráfica es más específica indicando los países con mayor número de usuarios. Nuevamente, Estados Unidos equivale a un 24.3 % versus un 75.7 % del resto del mundo (data a Octubre 2013)

    Mientras un reducido grupo de usuarios de Twitter nos desgarramos las vestiduras intentando cambiar nuestro país, seguimos discutimos diariamente teorías parcializadas de izquierdas y derechas. Tratamos de mejorar nuestra realidad nacional, denunciando el populismo, la corrupción, el mercantilismo, y se forman agrupaciones como el Movimiento Tuitero; nuestra juventud y la juventud global se interesan más por Katy Perry y los zapatos de Justin Bieber.

    Screen Shot 2014-11-21 at 12.22.41 PM

    Este tuit ha tenido más de 69,000 mil retuits.  Revisando la cuenta de Barack Obama se evidencia que rara vez ha superado los 10 mil retuits en alguno de tus tuits.

    Screen Shot 2014-11-21 at 1.27.34 PM

    Todos queremos un mundo mejor, mejores empleos, mejores servicios públicos, educación, salud, paz, seguridad, justicia, etc. Independientemente de la corriente ideológica y las soluciones que planteamos al problema. Todos queremos una mejor calidad de vida.

    Irónicamente parece que las prioridades de la gran mayoría de jóvenes son otras.

    Este es un llamado a la reflexión, a la introspección. Debemos preguntarnos ¿Qué estamos haciendo mal como sociedad? ¿Cómo cambiamos las prioridades de nuestros jóvenes, de nuestros hijos? No digo que no disfruten la buena música y se diviertan con el fútbol, pero ¿Se dan cuenta de que no hay un solo autor de libros dentro de esta lista? Los políticos son escasos y los verdaderos líderes inexistentes.

    ¿Cómo vamos a mejorar, si a la gran mayoría de la juventud no le interesa la realidad?  

     

    *** Toda las gráficas han sido obtenidas en el sitio web STATISTA 

    Los links individuales son los siguientes:
    1-http://www.statista.com/statistics/274565/monthly-active-international-twitter-users/
    2-http://www.statista.com/statistics/273172/twitter-accounts-with-the-most-followers-worldwide/
    3-http://www.statista.com/statistics/303684/regional-twitter-user-distribution/
    4-http://www.statista.com/chart/1642/regional-breakdown-of-twitter-users/