Categoría: Libros

  • Segunda oportunidad

    Segunda oportunidad

    Llegué temprano a la cena, algo poco usual para mí, prefiero llegar tarde y así tener una excusa para socializar con menos personas y quedarme menos tiempo. ¿Por qué lo hago? Hace rato que dejé de darle importancia a los eventos sociales. Sin embargo hoy no podía ni quería faltar, llegué temprano. Mi amigo Pablo está celebrando que le diagnosticaron el cáncer en remisión. Le conozco desde que éramos adolescentes y sé lo difícil que ha sido esta etapa. Tienes cuarenta años, te sientes en la cima de la vida y de repente te dicen que tu vida está por terminar. Te das cuenta que no verás crecer a tus hijos. No puedo y ni quiero imaginar lo que se siente. Pero Pablo es un luchador, y como buen luchador, no se rindió. Así que llegué a celebrar.

    Me encontraba con la mujer de Pablo en la cocina, cuando le vi llegar. En realidad me sorprendí un poco, jamás pensé que le vería, pero era obvio ahora que lo pienso. Él es muy amigo de Pablo. Terminé de ayudarla a decorar unas bandejas y salimos al salón, y ahí fue cuando me vio.

    Su rostro se iluminó, abrió la boca y soltó una carcajada, para salir corriendo a abrazarme. ¡Esa mirada!, la genuina felicidad que alguien expresa cuando está feliz de verte y ha sido una sorpresa encontrarte. El frío distante que me caracteriza se disolvió, y una felicidad inexplicable se apoderó de mí. En ese momento olvidamos al resto de las personas, tomamos cada uno una copa de vino y nos sentamos a conversar. Como era una cena íntima entre amigos, nadie lo vio mal, nadie juzgó. Creo que todos podían sentir nuestra felicidad y se contagiaron de ella.

    Hablamos de todo y de nada. Cuando una persona puede leer tu mirada y ver a través de tu alma las palabras sobran. Me contó sobre un cambio profesional que decidió hacer y el riesgo que había tomado. Pude notar que estaba realizándose profesionalmente, y sentir la certeza de un hombre que está destinado al éxito. Cuando le conté de mi loco proyecto me sorprendió la cantidad de conocimiento que tenía de la materia. Sabía perfectamente de lo que hablaba. No tuve que explicar nada, la conversación fluyó por horas. No tuve que justificarme, pude ser yo misma y emocionarme como una niña al hablar con él.

    Él y yo nos conocemos desde muy jóvenes. Nos conocimos por casualidad y la vida se encarga de reencontrarnos una y otra vez. Nunca he necesitado preguntar cuándo lo volveré a ver, porque sé que le volveré a ver.

    Jamás pasó nada romántico entre nosotros, aunque siempre ha habido atracción, amistad, cariño, respeto mutuo y sobre todo una admiración muy grande, ninguno dio ese primer paso, esa primera aproximación. Yo me casé y luego me divorcié. Él se casó con una francesa y tiene una niña maravillosa. Sé que no es feliz, esa noche me preguntó —¿Cómo se sabe cuándo es el momento oportuno de divorciarse?, me encogí de hombros —El momento nunca es oportuno, sólo se sabe que ha llegado el momento, le dije.

    Por supuesto que él es un caballero y jamás entraría en detalles sobre la relación con su esposa, pero su mirada lo dijo todo. Además sé de sus problemas conyugales por su hermana, con quien tengo una bonita amistad y nos vemos al menos un par de veces al año. Su esposa no es feliz en este país, y él ama demasiado este país para marcharse. La verdad no la culpo, pero al mismo tiempo es la decisión que ella tomó al momento que dijo «sí, acepto».

    El encuentro de esa noche marcó mi vida, ya me había dado por vencida. Ya no buscaba el amor. El haber hablado con él, alguien que te comprende y está en la misma sintonía, alguien que no te juzga y que conoce tus defectos, alguien que sabes que de verdad siente aprecio por ti y no una simple lujuria u obsesión temporal. Me hizo añorar, desear, soñar.  Cuando llegas a los cuarenta años comienzas a tomar conciencia de la fragilidad de tu existencia y lo efímero que es tu paso por la vida. Sabes que llegaste a la cúspide, y ahora comienza el descenso.  

    Siempre desee una segunda oportunidad en el amor, sin embargo ahora comprendo que la segunda oportunidad consiste en abrir la mente y el corazón para permitir que las oportunidades lleguen.

    Llegó la hora de marcharse y nos despedimos con un abrazo, con la certeza que volveremos a encontrarnos.

    Y así como termina esta noche de verano, con un viento frío que nos alerta que el otoño se aproxima, así mismo nos recuerda, que aunque estemos en el verano de la vida, el otoño está cada vez más próximo.

  • La fobia

    La fobia

    Era una fría mañana de invierno, en esos lugares donde no cae la nieve, pero el frío es intenso, y cala los huesos.

    La madre se levantó como todos los días, a preparar el desayuno, y el almuerzo que su hijo debía llevar a la escuela.

    Eran las 6 de la mañana, era una mañana oscura sin un solo rayo de sol que alumbrara. El viento soplaba con intensidad. La madre se ajustó el suéter, había mucho frío. Ella deseaba con todas sus fuerzas tomarse un café, pero eso debía esperar. La comida del chico era la prioridad.

    Encendió la luz de la cocina y se enfocó en su tarea.

    Todo iba bien, la rutina era la de siempre. De repente la madre notó que los gatos estaban muy ansiosos observando por la puerta de vidrio que daba al patio trasero.

    Ahí pudo ver al perro que jugaba con una mariposa nocturna, negra como la noche y del tamaño de un pájaro pequeño. —¡Qué desagradable!— pensó la madre. La piel se le erizó y una sensación eléctrica le recorrió la espalda. Las mariposas nocturnas eran el único animal que le desagradaba, al punto de ser una fobia. Durante unas vacaciones de verano en la playa, había sacado de casa a una pequeña culebra que había entrado a la casa que alquilaban. Luego de sacarla, la había matado sin ningún problema. Pero las mariposas nocturnas la paralizaban. Las de color poseían una extraña fascinación, le atraían. Mas no estás. Estas eran negras, dejaban a su paso un polvo negro desagradable y su cuerpo era el de un gusano con alas.

    Como hipnotizada siguió observado la escena, mientras la sartén se calentaba para preparar el huevo frito del desayuno.

    La vista la horrorizaba, pero al igual que los gatos, no podía dejar de observar. El insecto parecía muerto, todo iba bien. El cachorro iba ganando, de repente el animal voló y se posó sobre la cara del perro. El perro se asustó y soltó un chillido, en ese momento se orinó, se movió unos pasos hacia atrás y defecó del miedo.

    Era tan ridículo todo, que entre el miedo, no pudo evitar soltar una carcajada, los gatos a su lado comenzaron a hacer ruidos extraños y ansiaban salir. Ella sabía que ellos eran la solución para matar a la mariposa; ellos no la dejarían con vida. Sin embargo, se corría el riesgo de que la subieran a su habitación y se la presentarán como un regalo. Se le erizaron los vellos solo de pensar el pánico que le produciría encontrar a un insecto tan desagradable en su cama. Decidió dejar las cosas así. Ya bajaría su hijo a darle de comer al perro, y le pediría que matara a la mariposa y se deshiciera de ella.

    La sartén ya estaba caliente, seguía nerviosa y no podía evitarlo. No hay nada más terrible que enfrentarse con una fobia. Lo peor es que nadie más lo comprende. Cada fobia es tan distinta e irracional, que no tiene explicación para el resto de las personas. Cascó el huevo, lo hizo con demasiada fuerza y la yema se quebró. —¡Qué desastre!— exclamó la madre, —¡Ni los huevos saldrán bien esta mañana— dijo en voz alta. Cascó el segundo y este cayó bien en la sartén.

    Prosiguió por servir el café del chico en la mesa, el zumo de naranja y el pan tostado, que por estar distraída con lo que sucedía afuera, ya se había pasado de tostado.

    En ese momento llegó el chico, sacó la taza medidora y le sirvió la ración de comida al perro.
    El perro era su obligación, y él era muy responsable.

    La madre le dio una bolsa plástica de esas que dan en el supermercado, unas toallas de papel, y le dijo, —¿ves esa mariposa?, cerciórate que esté muerta y la metes en la bolsa—, el chico asintió, para él eso no representaba ningún problema.

    La madre decidió sacar a los gatos de la cocina y cerró la puerta, algo le decía que la cosas podían salir mal y no quería tenerlos cerca, solo empeorarían todo.
    El chico le sirvió la comida al perro en el plato, tiro las toallas de papel sobre la mariposa moribunda y la pisó. El viento soplaba con intensidad, se comenzaban a formar pequeños remolinos. El cuerpo sin vida de la mariposa salió volando y se posó sobre el orín del perro.

    Eso fue demasiado para el chico, la madre observaba con horror, sabía que a partir de este momento, nada saldría bien.

    El chico se puso furioso, con esos cambios de humor tan frecuentes en los adolescentes. En un momento era el hijo condescendiente, dispuesto a prestarle apoyo a la madre, al siguiente, se puso furioso. Comenzó a lamentarse de lo injusta que era su vida. A gritos le dijo a la madre que le pasara otra bolsa y más papel. La madre le pasó lo que él solicitaba, sólo quería acabar con eso y seguir con el día normal.

    Recordó el huevo y corrió a la estufa para apagar el fuego. El huevo tenía muy mala pinta, una yema medio quebrada, la otra entera pero la clara estaba demasiado frita.

    Mientras tanto el chico comenzó a sentir más asco y la nueva bolsa plástica voló sobre las heces del perro. Eso ya no tenía compostura, el chico gritaba como desenfrenado. La madre se imaginaba lo que los vecinos podrían estar pensando. Tan solo un pequeño muro dividía los dos patios traseros.

    La madre sacó otra bolsa y más papel, el chico ya no pensaba ni actuaba racionalmente. El viento se acrecentaba y las bolsas comenzaron a volar en forma de remolino, una se estrelló contra el rostro del chico, este gritaba. La madre estaba paralizada, para ella no era un problema salir, recoger las bolsas y limpiar el excremento, el problema era la maldita mariposa. El miedo era más fuerte que ella. Sabía que el insecto estaba muerto, pero imaginar que saldría volando por el viento y que le podía caer encima la paralizaba. Tampoco le agradaba la idea de tener que meterla en la bolsa.

    La madre siguió pasándole al chico bolsas y toallas de papel. El patio era un caos, el perro corría feliz y trataba de alcanzar las bolsas como si fuese un juego. El chico cada vez perdía más la paciencia, y comenzó a decir palabras soeces. La madre observa la escena, y no podía dejar de reír ante lo ridículo de la situación. Pero el miedo la paralizaba y no podía actuar.

    De repente escuchó en la calle al hombre que recoge la basura, salió corriendo a buscarlo y le pidió ayuda. El hombre desconcertado accedió, y pronto tenía todo bajo control. Todas las bolsas, pedazos de papel y la mariposa negra se encontraban dentro de una bolsa de basura.

    La madre le ofreció una taza de café en agradecimiento, pero el hombre no aceptó, y salió corriendo de esa casa de locos. —¡Qué ridículo debe de ser todo esto para un extraño!— pensó la madre.

    El chico entro gritando y diciendo que debería de cambiarse y bañarse nuevamente antes de ir a la escuela. La madre lo envió a lavarse las manos y el rostro. Le explicó que no había tiempo si quería llegar a tiempo a la escuela. Le sirvió el desayuno.

    Los huevos daban asco, por los nervios cuando volteo el huevo sobre el plato, este cayó de cabeza y la única yema que quedaba entera, se rompió y la misma se esparció por el plato.

    El chico se sentó a la mesa y observó el desayuno que habitualmente parecía sacado de una revista de gastronomía, y hoy parecía sacado de un cuento de terror. Perdió el apetito. Se bebió el zumo de naranja y se levantó de la mesa. La madre no podía reñirlo por no comer, ella tampoco se lo hubiese comido.

    La madre le preparó un emparedado para el almuerzo.

    Él tomó sus cosas y salió de la casa, la madre lo llamó, había olvidado el suéter. A él no le importó, el chico prefería el frío, a tener que regresar a casa.

    Y de esta forma el chico se marchó. Frustrado y molesto por lo ocurrido. Sintiéndose sucio y a la vez humillado de no haber sido capaz de manejar la situación. Pero todo era culpa de su madre.

    La madre se preparó una taza de café y se quedó pensativa analizando la situación. Su hijo era un chico de ciudad, todo le daba asco. —¿Qué clase de hombre estoy criando?— se preguntó. Definitivamente no es el estereotipo del «hombre» que podrá brindar ayuda a una mujer, a un anciano o a un niño, en una situación similar. ¿Qué hacer?

    Su hijo, un chico de ciudad, acostumbrado a los aparatos electrónicos y la buena vida. Con una inteligencia muy alta, pero que sólo funcionaría en un mundo intelectual.

    Ella se juzgaba a sí misma, y se sentía completamente inútil. Había caído presa del pánico por una estúpida fobia. Ella sabía lo ridículo que era. Pero no podía controlarlo, una fobia es una fobia.

    Al final el café estaba helado, no había bebido ni un solo trago, pero no podía apartarse de sus pensamientos.

  • El mundo al revés

    El mundo al revés

    En el mundo al revés los terroristas son víctimas, los ladrones son héroes y la sociedad acepta el matrimonio de niñas de 10 años con hombres mayores.

    Cuando mi hijo estaba más pequeño solía jugar el mundo al revés. La gran mayoría de fines de semana íbamos a la playa y durante el camino él se ponía a jugar el mundo al revés. Me decía cosas como: “En el mundo al revés, los perros vuelan”, “me gusta la sopa de zanahoria”, «mi gato me cuenta historias antes de dormir”, “voy a la escuela solo los sábados y los domingos” y así sucesivamente hasta llegar a nuestro destino. Siempre agradecí que la playa en Panamá quedara cerca de la ciudad. De otra manera, en mi mundo al revés hubiese deseado que los niños vinieran con un botón de “mute”.

    Hoy día me pregunto, ¿Estaremos viviendo en el mundo al revés?

    Les voy a dar tres ejemplos recientes para que reflexionemos y podamos responder a la interrogante: ¿Vivimos en el mundo al revés?

    Que alguien me explique ¿cómo justificas haberte convertido en un asesino a sangre fría por haber sido un inmigrante oprimido? ¿Cuantos inmigrantes latinoamericanos no viven en completa opresión en los Estados Unidos? ¿Cuántos de ellos se han convertido terroristas internacionales?

    Bajo la lógica de Chomsky, Hitler fue igualmente oprimido por los judíos. Específicamente hablemos de cuando Hitler en su juventud ansiaba convertirse en pintor y aplicó para ingresar a la Academia de Bellas Artes de Viena y fue rechazado en dos ocasiones (1907 y 1908), por “no estar capacitado para la pintura”. Hitler creía que había sido un profesor judío el que había rechazado su ingreso. Durante la ocupación alemana de Austria (1938 – 1845) la Academia de Bellas Artes fue obligada a reducir el número judíos que trabajaban para esa prestigiosa institución. Los directores de la Academia opusieron resistencia, pero fueron obligados de todas formas.

    Para muchos esta historia marca el inicio del odio del joven Hitler hacía los judíos y lo que desembocaría en uno de los genocidios más terribles de la historia.

    En el mundo al revés los asesinos terroristas y genocidas son unas pobres víctimas oprimidas por la sociedad.

    • Alfonso Portillo, expresidente de la República de Guatemala, confeso y convicto por el delito de conspiración para el lavado de dinero. Y no olvidemos su famosa frase, «No maté a uno ¡sino a dos! Y si eso hice por mi familia ¿qué no haría por mi país?”. Con relación a las acusaciones en su contra por el delito de asesinato en Chilpancingo, México. Se ha convertido al día de hoy en una de las figuras decisivas en la contienda electoral del 2015.

    ¿Qué nos esta pasando? ¿Qué clase de sociedad es esta donde el delincuente se convierte en el héroe? Por favor, no quiero escuchar más críticas contra la corrupción del gobierno actual o de los pasados. Aquí por lo visto ser un ladrón esta permitido y hasta es aplaudido.

    Sí ya se, en el mundo al revés el criminal se convierte en el mesías salvador.

    • En febrero fue el lanzamiento de la adaptación cinematográfica de el libro “Las Cincuenta sombras de Grey”. Las redes sociales fueron invadidas por ataques contra la película, desde cartas de una madre, un psicólogo, un rabino, un cura etc. Los argumentos iban desde los más pudorosos hasta aquellos que dicen que la cinta (y los libros) incitan al machismo, el abuso y la misoginia. Habrán sido ustedes testigos de que no había momento del día sin que alguien publicara en las redes sociales algo en contra de la mentada película y eso duró al menos tres semanas.

    Las feministas y los puritanos se dieron gusto en atacar la cinta. Lo que a mi criterio solo generó más curiosidad por parte de los no se habían enterado que los libros existían y terminaron viendo una cinta que sin el apoyo de tanta publicidad (positiva o negativa, da igual), no hubiese estado dentro de sus preferencias.

    Yo me pregunto, ¿dónde están los detractores de las Cincuenta sombras de Grey cuando salen noticias escalofriantes como las de los matrimonios en Guatemala de alrededor de cinco mil niñas entre 10 y 14 años? Me tiene sin cuidado la mujer mayor de edad que cuenta con dinero suficiente para ir al cine o la que decide libre y voluntariamente leer los libros de las Cincuenta sombras de Grey. Lo que me aterra es que niñas de 10 a 14 años sean obligadas a casarse y las redes sociales hacen total SILENCIO. Las “feminihistéricas” solo están presentes cuando las cosas son “cool” y suceden en los centros urbanos (mejor si es en Hollywood), pero se ausentan de las verdaderas necesidades. Ya quisiera ver la misma euforia de las detractoras del señor Grey gritando, haciendo foros, protestando y posteando las cartas de padres, madres, psicólogos y guías espirituales sobre la aberración que es el matrimonio infantil. ¡¿Qué nos pasa Guatemala?!

     En el mundo al revés es aceptable el matrimonio infantil pero el señor Grey (un personaje ficticio), se encuentra entre los criminales más buscados.

    Respóndanme por favor, ¿Vivimos en el mundo al revés?

  • Un libro llamado Historia Universal

    Un libro llamado Historia Universal

    Historia Universal, es el título del libro del Doctor en Historia Moderna, David García Hernán.

     En nuestro medio el libro es poco conocido y su mención ha generado burlas y polémica por parte de aquellos que se consideran cultos y letrados; lastimosamente distan de serlo.

    Algunos de los comentarios recibidos fueron: (la identidad de los autores ha sido cambiada para evitar darles publicidad dentro de este blog).

    «@XYZ: un libro que se llama «historia universal» juar juar juar»

    «@XYZ: el target son los chavitos imberbes que leen «obras» en el «cole» y buscan «historia universal» en «wikipedia» que hueva leer»

    «@XYZ: manda fuego señor!!!, un libro llamado «historia universal» UN LIBRO LLAMADO HISTORIA UNIVERSAL!!!!»

    Vale la pena mencionar que el libro titulado Historia Universal, del Doctor García Hernán, no es el primero en su género en llevar ese nombre.

    El historiador italiano Cesare Cantù, escribió un libro compuesto de treinta y cinco volúmenes llamado «Historia Universal», publicado entre 1838 y 1846, el valor del libro radica en la magnitud del material reunido. [2]

    El libro ya no se publica, al menos en nuestro medio pero se puede conseguir en versión digital en formato Kindle.

    Para aclarar la polémica desatada y generada por la falta de conocimiento, decidí contactar al Doctor David García Hernán, autor de esta obra y realizarle esta pequeña entrevista.

    1- ¿Doctor García Hernán, por qué escribir un libro titulado «Historia Universal, XXI Capítulos Fundamentales? ¿Por qué decidió llamarle de una forma genérica?

    R: El término “Historia Universal” es un concepto historiográfico reconocido entre la comunidad científica internacional como el estudio del pasado más allá de los límites nacionales; es decir, subrayando con él el acercamiento al discurrir de las sociedades humanas desde una perspectiva global. De hecho, en no pocas universidades, las asignaturas de Historia con estos contenidos se denominan así. Tal vez puede parecer una exageración que se utilice la palabra “Universal”, pero es una metáfora que hace referencia a la amplitud de este tipo de estudios porque la presencia del hombre (objeto fundamental de los mismos) se da en un espacio universal porque fuera de este estudio no se posible encontrar otra historia humana, , por lo menos hasta ahora.

    Por otro lado, abordar este tipo de estudios permite tener una perspectiva general que va mucho más allá de los particularismos temáticos, cronológicos, o espaciales.

    2- ¿Qué ganamos de aprender historia y leer un libro como el vuestro cuando, todo esta al alcance de una búsqueda en internet?

    R: Desgraciadamente, este es un error muy común en nuestro tiempo: pensar que todo está en internet. Ni muchísimo menos, hay muchos estudios, fuentes e informaciones que no están en este medio, y, aunque lo estuviera (cosa que todavía es harto difícil), la mente humana siempre es capaz de diseñar nuevos caminos y encontrar nuevos conocimientos e interpretaciones. La Historia, particularmente, es un ciencia en construcción.

    3- He escuchado a jóvenes decir que ellos no leen libros pero que sí leen artículos del internet todo el tiempo, ¿Qué opina de ello?

    R: La profundidad y densidad de pensamiento que proporciona un libro no tiene comparación con la que se expone en un artículo. En el artículo, por razones lógicas de espacio, se suele ir a las cuestiones fundamentales de un tema, pero muchas veces los matices y la progresión del discurso metodológico es muy importante para comprender bien los procesos.

    4- ¿Qué valor real tiene aprender historia?

    R: Una sociedad que no conoce la Historia es una sociedad amnésica y, desde el punto de vista antropológico, por ello una sociedad muerta o condenada a desaparecer. La historia permite algo fundamental que muchas veces se toma en cuenta con demasiada ligereza: conocernos mejor a nosotros mismos. Sin ese conocimiento el presente sería un caos, y no digamos las disposiciones para encarar el futuro. Aunque la Historia no se repite (siempre hay algunos elementos nuevos en los procesos que los hacen diferentes de los anteriores), no cabe duda de que, conociéndola, estamos mejor preparados (sin necesidad de ser adivinos, lo que no entra en los objetivos de la Historiografía) para afrontar o prevenir los problemas del futuro.

    5- ¿Considera usted que las personas y en especial los jóvenes deberían leer más e interesarse por leer historia?

    R: Sí, desde luego. Debido a los infinitos estímulos gratificantes que permiten las tecnologías de nuestro tiempo, los contenidos que se divulgan en formatos poco atractivos están condenados a desaparecer. Por ello los historiadores tienen que asumir con seriedad el reto de acercar los conocimientos históricos a la sociedad de la manera más atractiva posible. Sólo así se cumplirá el gran objetivo de su trabajo que es que la sociedad en general, y no una minoría de especialistas, conozcan los procesos históricos.

     ¡Quede sorprendida al leer su entrevista en el Blog de Editorial Síntesis! Usted respondió: «… la Historia, al contrario que la literatura, se debe siempre a la verdad, por encima de todo. Me refiero al modo de utilización del lenguaje para exponer los contenidos históricos. No sólo se puede conseguir con ello un mayor acercamiento del lector a la Historia haciendo más atractiva la disciplina más allá de los relatos despersonalizados de frías cifras y estadísticas…» [3]

    6- ¿Cómo se hace la historia más atractiva?

    R: Bueno pues, no solo empleando un lenguaje sencillo y directo, sino haciendo ver a los que se acercan a ella que la Historia no sólo forma parte de sus pasado sino también de su presente. Presentando los contenidos de tal forma que los lectores o espectadores se vean reflejados en ella y se interesen por los protagonistas del pasado y cómo influyeron en el mundo que hoy conocemos. Por eso precisamente, la biografía, por ejemplo, ha tenido prácticamente siempre un gran peso como género literario.

    7- ¿Usted considera que leer es sexy?

     R: Sí, claro. Aquellas personas que en su concepto del atractivo humano van más allá de la apariencia física (que son muchas más de las que creemos), las personas cultivadas por sus lecturas siempre tienen una atracción especial, superior incluso que la apariencia física; y de ello hay notables y numerosísimos ejemplos que podríamos traer a colación.

    8 – ¿Qué mensaje quisiera dejar a los lectores y no lectores guatemaltecos?

    R: Que se dejen apasionar por la Historia. Es la ciencia de todos, es la ciencia nuestra, de los hombres y las mujeres, es la que nos explica porqué el mundo es como es, y cómo, a través de nuestras reflexiones y de nuestros actos, tenemos la capacidad de cambiarlo, o no…

    Historia Universal es un libro digno de ser leído sobre todo si queremos comprender nuestro presente responder la interrogante ¿de donde venimos?, aprender del pasado y quizás construir un mejor futuro.

    Los que deseen adquirir el libro del Doctor David García Hernán lo pueden comprar en Fnac.es o Amazon.com en formatos impreso y digital, eBook.

    ¡Muchas Gracias Doctor David García Hernán!

    David García Hernán es Doctor en Historia Moderna por la Universidad Complutense y Profesor Titular de Historia Moderna en la Universidad Carlos III de Madrid (profesor de Historia de Iberoamérica y de Historia Moderna). Ha pronunciado numerosas conferencias en instituciones españolas y extranjeras, y ha publicado diversos trabajos sobre la alta nobleza española en el siglo XVI y sobre el mundo de la guerra y el ejército en la Edad Moderna. [1]

    Bibliografía y fuentes citadas:

    [1]http://www.cervantes.es/imagenes/image/lengua/bicentenario_independencias/garcia_hernan_david_cv.pdf

    [2]http://es.wikipedia.org/wiki/Cesare_Cantù

    [3]http://www.sintesis.com/blog/entrevista-a-david-garcia-coautor-de-historia-de-la-guerra.html

  • Mi pasión por leer

    signlessfirma

    “Mis libros están siempre a mi disposición, nunca están ocupados”. Marco Tulio Cicerón

    La gente me pregunta por qué amo leer y usualmente respondo ¡leer es mi vida, es mi gran pasión, los libros son maravillosos! Por supuesto que con semejante respuesta los dejo igual o más perdidos que cuando hicieron la pregunta. Es como si te preguntaran por qué amas los tacos y tú respondieras ¡porque son deliciosos, me encantan!

    Por tal motivo, hoy decidí escribir la historia de cómo descubrí el amor por los libros y mi pasión por la lectura.

    Henry David Thoreau dijo: ¡Cuántas veces la lectura de un libro no ha sido la encrucijada que ha cambiado de curso la vida de una persona!

    Soy la hija menor de una familia de 3 hijos (eso no tiene nada de extraordinario), lo extraordinario es que mi hermano mayor me lleva 21 años y el segundo 12. Es correcto, fui una sorpresa inesperada. Como mis padres ya estaban mayores, no tenían mucha paciencia para una niña en casa y por tal motivo crecí entre adultos y fui desde muy temprana edad un adulto en miniatura. Sin embargo, fue algo que forjó mi vida positivamente y hoy lo agradezco.

    Las cenas en mi casa en vez de niños gritando y tirando comida por todas partes, tenían pláticas donde se hablaba de política, de la guerra fría, de Reagan, Thatcher, Fidel Castro y, por supuesto, de toda la crisis política que sufrió Guatemala en esa época.

    Yo no tenía permitido participar en las conversaciones y aunque hubiera podido decir algo, no tenía nada positivo que agregar a la conversación. Así que todos esos años los utilicé para escuchar y aprender, no solo de política sino de cómo interactuaban todos a mi alrededor.

    Sin embargo, estaba sola, muy sola. Habían momentos en que eso me hacía sentir muy triste porque no tenía nadie de mi edad con quien jugar y compartir. El ser humano es un animal de costumbres y a todo se acostumbra, yo aprendí a sacar lo mejor de esta circunstancia.

    Solía jugar sola en el “cuartón”, así le decíamos a una especie bodega bastante grande que había en mi casa y donde yo jugaba “cocinita” con una estufa vieja que ya no funcionaba. En el “cuartón” había además muchos libros, estanterías con libros, cajas con libros, libros por todas partes. Mi papá amaba leer, él hubiese podido leer todo el día, de no ser porque tenía que trabajar; esos eran sus libros.

    Un día cuando ya me había aburrido de jugar, decidí curiosear estas cajas; recuerdo haber visto todo tipo de libros, hasta que me topé con un libro viejo y gastado, con pasta amarilla, donde había un pirata con un perico en el hombro y un niño a su lado: “La Isla del Tesoro”, de Robert Louis Stevenson. Las hojas estaban tan amarillas como la pasta y tenían un olor muy peculiar que llamó aún más mi atención. Al pasar las hojas, vi que era un libro con muy pocas ilustraciones, pero cuando llegaba a ellas, me daba más curiosidad seguir ojeándolo. Así que sin pensarlo dos veces, tomé el libro a escondidas (me sentía como si estaba haciendo algo ilícito) y lo llevé a mi cuarto, donde comencé a leerlo.

    tapa_laisladeltesoro

    He de decir que me costó mucho leerlo, yo tendría unos 10 u 11 años en ese entonces (y sí, en mi tiempo las niñas de esa edad, aún jugábamos y no pretendíamos ser adultos como son los niños de ahora, ¡que tristeza que se ha perdido la niñez!), recuerdo que tardé mucho en leerlo porque perdía la concentración y tenía que volver a leer cada página al menos un par de veces, pero la historia me intrigaba y quería leer más. En el colegio no nos inculcaban el hábito de la lectura y los libros que nos obligaban a leer eran uno más aburrido que el otro.

    La historia de este niño y el pirata me encantó, mientras leía olvidé mi soledad, viajé a un mundo maravilloso, donde había piratas, tabernas, viajes en barco, islas lejanas y tesoros escondidos.  Se convirtió en el primer libro que terminé.

    Al terminarlo lo regresé a la caja y busqué otro, como eran los libros de mi padre, no habían muchos para mi edad, así que comencé a leer uno que se llamaba “Volcanes y Terremotos” y desde entonces tengo una fascinación por los grandes terremotos y las erupciones volcánicas más memorables de la historia. No descansé hasta que logré conocer Pompeya y todo gracias a este libro.

    Mi siguiente libro fue “Los Misterios del Antiguo Egipto” y en la biblioteca del colegio, comencé a buscar libros y descubrí las historias de Enid Blyton en sus series de libros “El Club de los Cinco” y “El Club de los Siete Secretos”. Estos eran libros más apropiados para mi edad, ansiaba ir de vacaciones con los Cinco y descubrir misterios con los Siete.

    De esta forma los libros se convirtieron en mis mejores amigos, mis cómplices, vivimos innumerables aventuras juntos y nunca más me sentí sola.

    Cuando cumplí 13 años mi hermano me regaló “Drácula, padre e hijo”, de Claude Klotz. Era la primera vez que alguien me regalaba un libro y me hizo infinitamente feliz. Desde entonces nada me hace más feliz que recibir un libro como regalo.

    En la adolescencia, los libros me salvaron. Como toda adolescente me sentía incomprendida, pero llegó a mi vida “Juan Salvador Gaviota”, de Richard Bach. Me sentí muy identificada con “Juan Salvador”, al punto de que mi vida cambió para bien, aprendí que “es bueno ser diferente”.

    Hoy no puedo imaginar mi vida sin libros, mi casa está repleta de ellos.

    De los libros he aprendido historia, política, economía, ciencia, psicología, sexo, etc. Ciertos libros me han enseñado a ser una mejor persona o ayudado a salir de crisis personales. Me he enamorado, he reído, he llorado, he vivido muchas vidas, visitado muchos países, viajado por el espacio y al centro de la tierra. También he descubierto mundos maravillosos, peleado con dragones y orcos. Conquisté Asia al lado de Alejandro Magno, viví el romance de Julio César con Cleopatra, aprendí sobre la estrategia Militar de Napoleón y los horrores de los campos de concentración en la segunda guerra mundial.

    Descubrir la pasión por leer es una de las mejores cosas que me han sucedido. Mi vida es mejor porque los libros forman parte de ella y no puedo imaginarme sin un libro en la mano.

    “Un lector vive mil vidas antes de morir. El hombre que nunca lee vive solo una vida” George RR Martin

    “Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma” Cicerón

    Edición por Adelaida Loukota
    Fotografía de André Schrei
  • La mujer invisible

    La mujer invisible

    Charles Dickens es uno de mis autores favoritos, no solo por su narrativa sino por la fuerza de sus mensajes morales. En una sociedad como la actual, es refrescante leer historias como Nicholas Nickleby, La Pequeña Dorrit, Historia de dos Ciudades, Un Cuento de Navidad, etc. Donde el honor, la moral y la familia, así como algunos temas de sensibilidad social, son el argumento central de sus obras. Dickens es el principal autor de la época Victoriana, y fue considerado una autoridad moral en su época.

    No puedo expresarles con palabras mi sorpresa, cuando descubrí que Dickens dejó a su esposa luego de 22 años de matrimonio por una actriz británica 27 años menor que él, Ellen (Nelly) Ternan. Deshizo su hogar, y se llevó con él a sus hijos. Solo el mayor, Charley, se reveló ante esta situación.

    La Mujer Invisible es el título del libro de la autora británica Claire Tomalin que será llevada a la pantalla grande por Ralph Fiennes, quien dirige y actúa en la cinta; y cuyo reparto incluye a Felicity Jones, Kristin Scott Thomas, Michelle Fairley y Tom Hollander. La película se estrenará en los próximos meses. En su libro, Tomalin Narra la historia del romance entre Charles Dickens y Nelly Ternan.

    Descubrir lo ocurrido con Dickens me hizo reflexionar mucho no solo porque él es uno de mis autores favoritos, sino porque una experiencia que he sufrido personalmente. Luego de una relación de 4 años, mi novio me dejó por una mujer 22 años menor que él.

    ¿Que hace que un hombre mayor se interese en una mujer menor? ¿Que hace que una mujer menor se interese en un hombre mayor?

    La primera pregunta creo que es más sencilla de responder: juventud, jovialidad, belleza, inocencia, además de alimentar el orgullo y el ego del hombre. Sin embargo, no podemos descartar que exista la posibilidad de encontrar el amor verdadero, o alguien que comparta los mismos intereses, y la relación se base en admiración y apoyo mutuo; como considero que fue lo que ocurrió entre Dickens y Ternan.

    En el caso de las mujeres, lo considero un poco más complejo. La sociedad de hoy en día juzga ese tipo de relaciones no olvidemos que en la antigüedad, la unión normal era entre un hombre maduro y una mujer muy joven – atribuyéndole una causa económica: “ella está con ese viejo porque tiene dinero”. Yo agregaría que además de éxito, poder y dinero, es también un tema de admiración.

    Definitivamente, un hombre que ya se ha realizado en su vida profesional o que se encuentra en la cúspide de su carrera, es mucho más interesante y atractivo, ya que demuestra más seguridad en sí mismo. No podemos negar tampoco nuestra naturaleza animal: sin lugar a dudas, el macho alfa es el líder de la manada. De igual forma, es probable encontrar el amor, independientemente de la diferencia de edad.

    Entre los académicos o las personas más intelectuales, este tipo de relación es mucho más común y mucho más aceptada socialmente, ya que no hay nada tan atractivo (al menos para mi) como la conexión intelectual con alguien, sin descartar la atracción física y la química. Y considero que estas constituyen un tipo de relación muy sólida, pero son las menos frecuentes.

    Las relaciones en las que existe una diferencia grande de edad, por lo general, suelen ser poco duraderas. La diferencia de edad es un reto muy grande, si bien al inicio puede haber mucho interés y ser una relación muy pasional, con el paso de los años, suelen ser muy difíciles de sostener. La cúspide sexual de una mujer se da alrededor de los 40 años edad, y si el hombre es 15 o más años mayor, el hombre ya se encontrará en su declive. Esto no significa que no puedan tener una vida sexual plena; sin embargo, para muchas mujeres puede llegar a ser un problema. Afecta también la vida social: a medida que pasan los años, perdemos el interés en ciertas actividades sociales y esperamos una vida más hogareña y tranquila, y si la mujer es mucho menor, esto puede ser un factor de aburrimiento, monotonía, desmotivación y pérdida de interés.

    En el Caso de Dickens y Ternan, luego de leer el fascinante libro de la señora Tomalin, me atrevería a decir que fue una relación basada en intereses mutuos. Compartieron una conexión intelectual muy profunda y un amor muy intenso. Ella era una actriz, y no olvidemos que aunque las actrices no eran bien vistas por la sociedad, gozaban de ciertas libertades que las mujeres de la época Victoriana no tenían; algunos consideran que esas libertades equivaldrían a las de una mujer de finales del siglo XX. Es sabido que Catherine, esposa de Dickens, no compartía los intereses de su esposo. Mientras que Ternan era conocida por sus intereses intelectuales y políticos.

    Estoy ansiosa por ver como Ralph Fiennes personifica a Dickens en esta película, y como logra transmitirnos la esencia de este romance desde su rol de director. Vale la pena mencionar que la ex esposa de Fiennes, Francesca Annis, es 17 años mayor que él. ¿Que llevaría a Fiennes a interesarse en esta trama? Mi teoría es que Fiennes, quien reconoce no haber leído mucho a Dickens antes de realizar el film, se “enamoró” de esta historia de amor y quiso llevarla a la pantalla grande.

    Luego de la muerte de Dickens, Nelly Ternan se casó con un hombre 12 años menor que ella. ¿Interesante, no creen?

    Este artículo fue originalmente publicado en el PanAm Post, puede ver el artículo original aquí

  • ¿Por qué el alboroto sobre el libro, Las Cincuenta Sombras de Grey?

    ¿Por qué el alboroto sobre el libro, Las Cincuenta Sombras de Grey?

    La novela erótica Las Cincuenta Sombras de Grey de la autora Británica E L James, ha causado un gran revuelo y es considerada, en el Reino Unido como la novela de habla inglesa más vendida de todos los tiempos. Con cifras estimadas al día de hoy, en 70 millones de copias vendidas alrededor del mundo; doce de estos en Gran Bretaña y treinta y cinco en Estados Unidos, tanto en formatos impresos como en digitales (e-book).

    La trama gira en torno a la relación de una estudiante universitaria de Literatura, Anastasia Steele, y el joven empresario, Christian Grey. La trilogía se ha hecho famosa por la narración de sus diversos encuentros sexuales, durante los cuales exploran el lado oscuro del romance, a través de la sumisión, el sadomasoquismo y la dominación.

    Los críticos literarios han sido muy severos con el libro, argumentando su ”pobreza literaria”. Yo no soy crítica, ni pretendo serlo, sin embargo quisiera abordar la polémica desatada, a través de un análisis sociológico.

    Primero, debemos considerar que el valor de cualquier artículo o servicio, lo fija el consumidor en base a la oferta y la demanda. El estándar literario podrá decir que el libro carece de valor, pero hay 70 millones de personas alrededor del mundo que dicen lo contrario y lo han vuelto un “best seller”. Vivimos en Democracia, pero nos manda la tiranía de las mayorías, nos guste o no. Tampoco estoy de acuerdo con los resultados electorales, pero igual tengo que aguantarlos. En lugar de criticar, deberían evaluar qué está sucediendo con esas maravillosas obras, de prosa perfecta, que muy pocos están interesados en leer.

    Segundo, el hecho de que los lectores están escandalizados por la carga de erotismo de cada encuentro sexual, y a su vez, experimenten anhelos de vivir experiencias que antes les eran totalmente desconocidas, dice mucho de nuestra sociedad moderna. Creemos vivir en una sociedad liberada sexualmente, pero este fenómeno nos deja claro que una gran mayoría no pasa del sexo misionero, procreativo y falto de imaginación. Una persona que se conoce a sí misma y ha alcanzado su plenitud sexual, no debería ofenderse por un libro así. Para mi sorpresa, muchas son las mujeres que han descubierto a través de esta lectura, un mundo paralelo de posibilidades, antes impensables.

    Tercero, este libro es un revés para el feminismo moderno. El personaje principal, Christian Grey, es un empresario exitoso, millonario, guapo, machista, dominante y controlador. Representa todo aquello por lo que las feministas modernas se rasgan las vestiduras y lo consideran abominable. Sería bueno despertar de los sueños y reconocer que el Feminismo bien entendido, surgió de una lucha en sociedades donde las mujeres sólo tenían obligaciones y no gozaban de derechos primordiales (derecho a la educación, al trabajo, al voto, e inclusive el derecho a no usar corsé); y que se convirtió en una corriente dañina, en donde la mujer se masculinizó y el hombre perdió su hombría. Sin embargo, hay millones de mujeres suspirando por un “macho exitoso” como Grey. Algunas feministas argumentan que gracias a ellas, las mujeres se sienten en libertad de buscar este tipo de “pornografía femenina”, un hecho sin fundamento.

    La guionista británica, Kelly Marcel, quien ha sido seleccionada por Universal Pictures y Focus Features para escribir el guión que llevará esta trilogía a la pantalla grande, describe a Grey como “un héroe romántico, chapado a la antigua”. Como bien dicen los antropólogos, somos animales, en donde la dominancia la tiene el macho alfa, el más fuerte de la manada; el que tiene más éxito, poder y dinero.

    Sólo el tiempo y la historia le darán el valor real a este libro, y si llegará a ser considerado un clásico de la literatura. Sin embargo, no hay duda que nos hace reflexionar sobre nuestra sociedad contemporánea y moderna, nuestros estándares y los valores que supuestamente nos rigen…versus la realidad.

    Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Intuición, Tercera Edición. Pueden ver el artículo original acá.