Categoría: Guatemala

  • Rumores

    Rumores

    En las ciencias sociales, el rumor presenta una aseveración que es difícil de comprobar y en algunos casos nunca llega a comprobarse, se le conoce como «Teoría del rumor». Allport y Postman, considerados los padres de la psicología del rumor, la definen como, «una proposición específica para creer, que se transmite de persona a persona, por lo general oralmente, sin medios probatorios seguros para demostrarla».

    La mayoría de rumores son falsos, pero conllevan algunos elementos de verdad, que los hace creíbles. En algunas ocasiones resultan verdaderos, y en otras, rumores falsos son responsables de modificar acontecimientos que los convierte en verdades.  En 1944, Robert H. Knapp publicó «La psicología del rumor», dónde analizó miles de rumores que circularon durante la Segunda Guerra Mundial. Él enumera 3 elementos indispensables, para que un rumor sea creíble: 1- Deben ser transmitidos de boca en boca. 2- Proveen información sobre una persona, hecho o condición. 3- Expresan y gratifican las necesidades emocionales de una sociedad. Los rumores, según Knapp también son de 3 clases, A- Los que materializan sueños, reflejan deseos y anhelos de una sociedad. B- Los que inflingen miedo, o cuyo desenlace es motivo de miedo. C- Los que representan una agresión contra un grupo determinado y ponen en riesgo las alianzas en grupos determinados. ¿Les suena familiar?

    El problema principal de los rumores es que pueden desencadenar verdaderas crisis políticas, sociales y económicas. En una sociedad como la nuestra que atraviesa una grave crisis que no hemos sido capaces de superar, somos blanco fácil de estos rumores, que son generados para sembrar caos y manipularnos, obteniendo así el resultado deseado.

    Hablemos de rumores locales. Me gustaría aclarar que son eso: rumores. Si tienen algo verídico no me consta y no estoy validando nada, solo quiero ejemplificar nuestro triste panorama. Los mismos se mencionan repetidamente con algunas variantes. Nótese como la figura del pánico juega un papel primordial en todos ellos:  «Se quieren bajar a Jimmy y a Jafeth para poner a Helen Mack como Presidenta», «Foppa y Hernández Mack van a ser el binomio para las próximas elecciones», «El sector privado financia a SOMOS», «Esto lo hacen para que Guatemala se convierta en una Venezuela», «El país se está militarizando, sacar al Ejército a las calles es una prueba de ello», «Había Militares en la reunión con el Presidente, los militares van a tomar el poder», «Las invasiones de tierras nos van a llevar a una guerra civil», «Ante la crisis se debe convocar a una Asamblea Nacional Constituyente», «Las armas incautadas a los pandilleros provienen de los militares», etc.

    Según el principio de Occam, «La explicación más simple y suficiente es la más probable, más no necesariamente la verdadera».

    El problema con las crisis es que difícilmente podremos predecir el resultado final, y casi siempre se salen de control, sino pregúntenle a Robespierre. Y no olvidemos que la crisis política del 2015 y la victoria de la Plaza, nos dejó como resultado a Jimmy Morales.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 25 de agosto de 2017. Puede ver el original acá.

  • Patria

    Patria

    El diccionario de la Real Academia Española, define «patria» como: 1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. 2. f. Lugar, ciudad o país en que se ha nacido. En Guatemala, da la impresión que el único significado que se aplica a nuestra «patria», es el segundo.

    Cada día la división se hace más sensible, el ambiente está tan denso que se podría cortar con una daga. Hay crisis en todos los sectores, muchos piden a gritos una refundación del Estado de Guatemala. A mí esto último se me hace un poco irónico, ya que para que exista un estado primero debe haber una patria integrada por, «vínculos jurídicos, históricos y afectivos». Lo que termina convirtiéndose en un círculo vicioso del cual, cada vez me siento más pesimista que podamos salir.

    ¿Por qué es esto? Difícil decirlo con certeza, estoy segura de que cada cual tendrá una teoría distinta, les diré la mía. Tristemente en este país cada grupo o sector sólo busca su propio beneficio. Se llenan la boca de palabras bonitas y se golpean el pecho pidiendo unidad nacional, cuando son los primeros en crear divisiones. Piden igualdad, pero tienen un concepto muy particular de la igualdad. Desean una igualdad excluyente. Piden una reivindicación por las injusticias cometidas hacia su grupo, sin darse cuenta de que muchas de las cosas que solicitan traerán como consecuencia, que se cometan injusticias en contra de otros.  Los mercantilistas son iguales, se agrupan y agremian, hacen seminarios, foros y demás, solicitando que este país se unifique, pero no dan el primer paso que sería renunciar a sus beneficios. ¿Y por qué habrían de hacerlo? ¿Acaso los otros grupos harán lo mismo? ¡Por supuesto que no!, acá falta voluntad política real. La guerrilla firmó la paz, pero no dejan la persecución, resarcimiento le llaman. ¿Para cuándo creen ustedes que terminaremos con eso y podremos seguir adelante? Yo no digo que no se hayan cometido injusticias y no haya víctimas verdaderas. Pero cada día se evidencia más que lo único que buscan es venganza. Y no es lo mismo justicia que venganza.

    La injerencia extranjera es la guinda del pastel ¿Qué tanto les importa Guatemala? ¿Nunca se lo han preguntado? No es que seamos un país rico en recursos naturales que ellos quieran explotar. Tampoco nos colonizaron para decir que están expiando culpas. Claro que tenemos una ubicación privilegiada y tener el control sobre nuestro país es un tema geopolítico. Pero, para poder tener control geopolítico necesitan estabilidad y gracias a su injerencia, estamos bien lejos de lograrla.

    Ojalá llegara el día en que tengamos una verdadera patria y seamos todos guatemaltecos, representantes de un país unido por tantas cosas bellas que tenemos en común. Un pasado del cual nos sintamos orgullosos, un futuro que todos ayudemos a forjar. Un país que deje por un lado las etiquetas. Por ahora pareciera que lo que nos une, es la división y el conflicto.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 4 de agosto de 2017. Puede ver el original acá.

  • ¿Racismo o apropiación cultural?

    ¿Racismo o apropiación cultural?

    María Chula se ha convertido en un fenómeno social, algo que comenzó con una denuncia y una disculpa, terminó en un debate social a gran escala. El mismo evidenció el descontento general de la población por la medida de CODISRA en contra la empresaria María Andrea Flores, por considerar el nombre de su empresa «María Chula», como peyorativo y discriminativo en contra de las mujeres indígenas.

    Quienes defienden la postura de CODISRA critican a la población indignada, con la acostumbrada superioridad intelectual que los caracteriza. Como es habitual, hicieron uso de su adornada semántica y citaron a todo filósofo y humanista que valide su postura. Lo traduzco y resumo para ustedes, «Somos racistas por ignorancia, lo hacemos por costumbre. La intención de racismo no cuenta, porque somos racistas y por consiguiente lo hacemos de forma inconsciente». Por lo tanto, ellos, en uso de su superioridad moral e intelectual, nos evidencian nuestras carencias humanas e intelectuales.  Su postura arrogante me recordó a esta frase que leí en el libro «Hombres buenos» de Arturo Pérez-Reverte, «Son parásitos retóricos que se nutren de ellos mismos, intercambiando vanidades y favores».

    Según esta línea de pensamiento, María Andrea Flores, actuó deliberadamente al poner un nombre racista a su empresa. Ella es culpable de racismo, porque al igual que el resto, somos racistas de forma inconsciente. Sin embargo, el guatemalteco no se dejó y en este caso no silenció. Exaltó la voz y está defendiendo no su racismo, sino su identidad cultural. Y he aquí el tema que en lo personal me parece el tema central. El adjetivo «chula, lo» (bonita, bonito), es algo que nos apropiamos culturalmente, que nos define como sociedad, que nos da una identidad. Que vengan a cuestionarnos su significado y nuestra intención, generó indignación y enojo. ¡Nos están robando nuestra identidad!

    CODISRA luego explicó que era el contexto, vender ropa con motivos típicos y utilizar el nombre propio «María» y el adjetivo «chula», lo que es racismo. Curiosamente circuló en redes la imagen de una empresaria indígena cuyo negocio se llama «Chuladas». ¿Qué ironía no? ¿También es racismo? ¿O por ser la propietaria indígena, no aplica?

    ¿Qué sucede si me dirijo a una indígena y le digo «mija»? Otro término muy chapín, que, sacado de contexto, se podría decir que es una expresión racista porque conlleva un paternalismo implícito.

    No voy a negar que en Guatemala existe racismo, lo hay, como lo hay en todos los países del planeta, en mayor o menor grado. Pero este tipo de acciones solo abren más la brecha y ridiculizan un tema que debe ser tratado con seriedad.

    Lo único que van a lograr es que las personas con tal de no meterse en problemas, evadan lo indígena y que como consecuencia se pierda de la cultura.

    Para cuando traten de echar marcha atrás será demasiado tarde y por supuesto que nos acusarán de haber perpetuado un «genocidio cultural», en contra de la cultura indígena.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 21 de julio de 2017. Puede ver el original acá.

  • Las redes sociales y los guatemaltecos

    Las redes sociales y los guatemaltecos

    Guatemala es un país pobre, esto no es novedad. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), la pobreza afecta a un 59.3 % de la población, lo cual es alarmante. Por otro lado, el estudio que realizó el diario El PAÍS por medio el Instituto para la Integración de América Latina (INTAL), dependiente del BID, y la Corporación Latinobarómetro, indica que el 44 % de los guatemaltecos tiene acceso a redes sociales, en su mayoría WhatsApp y Facebook.

    Otro dato interesante que reveló el estudio es que en Latinoamérica el 81% de los jóvenes menores de 24 años están conectados a Facebook, mientras que sólo un 10 % de las personas mayores de 65 años lo están. No cabe duda y todos somos testigos de la penetración que tiene en nuestro país el uso de las redes sociales, inclusive para personas que viven en extrema pobreza. Lo que estos números arrojan, de forma simplificada, es que las personas dejan de comer por utilizar las redes sociales, y por ello el alcance de las mismas es relevante.

    Hay quienes creen que el país se arregla y se decide en Twitter y este estudio nos da la respuesta, ¡no! Tan solo un 13 % en de los usuarios en Latinoamérica utiliza esa red social, siendo Facebook la favorita con un 54 %, seguida por WhatsApp con un 52%.

    Muchos de los perfiles más vocales en Twitter pasan de forma casi desapercibida en Facebook, ¿por qué? Twitter acepta cuentas anónimas que utilizan todo tipo de pseudónimos o nombres falsos y eso los escuda detrás de una imagen que les permite decir cuánto les da la gana, sin afrontar las consecuencias. Por el contrario, Facebook incentiva a que las personas utilicen sus nombres reales, y penaliza a quienes no utilizan su verdadera identidad. Por lo tanto, muchas de estas personas que de forma tan «valiente», atacan y dicen casi cualquier cosa en Twitter, en Facebook se comportan y se manejan en algunos casos, con un perfil bajo y recatado. Saben que su conducta o comentarios podría traerles consecuencias directas. Para tener un perfil público en Facebook, es obligatorio que haya un perfil personal responsable, por lo que cualquier falta o infracción de la página, Facebook sabe quién está detrás. Eso no significa que en Facebook no existan los perfiles falsos, ¡vaya que los hay! Pero cualquiera puede denunciarlos y Facebook los bloquea solicitándoles que comprueben su identidad. En Twitter este procedimiento es mucho más difícil.

    Que la penetración de Facebook sea tan alta tampoco es garantía de que el mensaje llegue exitosamente a una masa crítica. Facebook tiene un complicado sistema de algoritmos que impide que la información llegue a todos los usuarios. La información que se comparte de forma privada en los perfiles, no tiene trascendencia alguna más que en el círculo cercano al usuario. Qué no es poca cosa, pero tampoco tiene la magnitud que muchos quisieran. Lo que es innegable, es que el guatemalteco está conectado con el mundo y ya no es tan fácil manipularlo.

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 14 de julio de 2017. Puede ver el original acá.

  • Guatemala, el país que premia las malas decisiones

    Guatemala, el país que premia las malas decisiones

    El pasado 3 de julio se vio marcado por la violencia y las críticas sociales. Hablemos en particular sobre el trágico incidente en el Centro Juvenil de Detención Provisional Gaviotas. Lo sucedido generó noticia y con ella las diversas opiniones que nos caracterizan. En Twitter leí lo siguiente: «Cuando leo los comentarios de los guatemaltecos condenando a jóvenes inocentes de esa forma, pierdo toda esperanza en este país».

    Decidí investigar más a fondo el motivo de estas críticas a quienes ejercen su derecho a expresarse libremente. En particular, en los comentarios a las publicaciones en medios de comunicación en las redes sociales.  Si bien, no eran todos, la gran mayoría de comentarios iban dirigidos a críticas a la PDH, y en denominar a estos reclusos asesinos.

    Detengámonos aquí, estoy de acuerdo en que estos jóvenes vienen de ambientes sumidos en la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades. Y también estoy de acuerdo en que deberíamos generar programas que ayuden a atacar el problema antes que se presente. Sin embargo, parece que en este país para demostrar que tenemos calidad humana debemos defender las conductas antisociales y llamar víctimas a los delincuentes.  Déjenme decirles que es lo contrario, a quienes debemos defender y llamar héroes es a los millones de guatemaltecos que, aun viviendo en las mismas circunstancias, optan por hacer lo correcto. Por llevar una vida digna, por estudiar, trabajar y ganarse el sustento diario. Y son ellos las principales víctimas de los antisociales. Considero que estos guatemaltecos tienen más derecho que ningún otro a llamar asesino al pandillero que mató a su padre, a su hermano, a su hijo. Ellos sí saben lo que hablan porque lo ha vivido en carne propia, ¡lo viven a diario! Y al ver muchos de esos perfiles, de los «insensibles que condenan» a los reclusos, veo que son gente de barrio, gente sencilla, gente que decidió llevar una vida digna y ahora son juzgados por expresar sus sentimientos.

    No es falta de humanidad, es cansancio, la gente ya se hartó. ¡Escúchenlos! ¿Y de ahí se preguntan por qué las urnas no reflejan sus ideales y sentimientos? Sucede que en Guatemala la gran mayoría vivimos en burbujas y parecemos focas aplaudiéndonos entre nosotros mismos, lo que nos da una percepción errónea de la realidad nacional. Y no, afuera hay un mundo, una sociedad que clama a gritos y no la estamos escuchando.

    Peor aún, muchos de estos criticones y descontentos, no celebran y mucho menos apoyan la gran labor que grupos como la Biblioteca Bernardo Lemus y la Asociación Los Patojos, por nombrar algunos, están realizando. Estos grupos trabajan sol a sol para atacar muchos de estos problemas, llevando esperanza a sus comunidades, a nuestros niños y jóvenes.

    Dejemos de aplaudir las malas decisiones de algunos y reconozcamos a los verdaderos héroes, esa mayoría de chapines luchadores, que optó por hacer lo correcto y no se dejó vencer por la delincuencia.

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 7 de julio de 2017. Puede ver el original acá.

  • La pubertad política

    La pubertad política

    El pasado 27 de junio se anunció en los medios de comunicación la nominación del guatemalteco americano, Luis Arreaga como embajador de los Estados Unidos en nuestro país. Las reacciones en las redes sociales y medios de comunicación no se hicieron esperar.

    La derecha se mostró complacida por la salida del embajador Robinson (aunque, el cambio ya se esperaba), y se mostró entusiasta y positiva por el nombramiento de Arreaga. Por su parte la izquierda también celebró el nombramiento, aduciendo que Arreaga continuará con la agenda política del embajador Robinson.

    En lo personal no se me escapa la ironía de que, en pleno Siglo XXI, para ser exactos, el año 2017, estemos celebrando el colonialismo y la carencia total de soberanía. Sin embargo, no falta el que casi a diario sale culpando a los españoles y a la conquista por todos nuestros males. ¿Se han dado cuenta que los españoles se fueron hace casi 200 años? Ellos no son responsables de lo que hemos hecho y lo que ha sucedido desde entonces. Sin embargo, acá causa furor el nombramiento de un embajador extranjero con total injerencia sobre el territorio nacional. También me parece irónico que, quienes fueron en un principio los defensores de esa «soberanía», sean hoy quienes celebren la injerencia extranjera. «¡Mi Presidente Todd!», se les escucha decir. ¿Dónde queda el orgullo de haber sacado de Guatemala a la United Fruit Company? El Ferrocarril murió con su partida, así como muchos puestos y oportunidades de trabajo. Pero son ellos quienes celebran el nombramiento del nuevo embajador y su posible agenda política. Una agenda política que no conoceremos hasta que tome posesión de su cargo. Ambos grupos han querido leer entre líneas lo que se sabe del nuevo embajador, y cada cual ha sacado conjeturas, a su conveniencia. Considero oportuno convertirse en un observador prudente, no vaya a ser que luego tengan que tragarse sus propias palabras, y recuerden que el Internet no olvida.

    Hace algunos años leí el libro «Bananas, How the United Fruit Company Shaped the World» del escritor Peter Chapman, el libro no me gustó por su falta de objetividad. Pero para quienes incongruentemente defienden la injerencia hoy, y critican la de aquel entonces, les recomiendo su lectura. En lo personal, considero una hipocresía que celebremos de esta forma la injerencia de otro Estado, pero critiquemos lo que hicieron los españoles y la Frutera en su momento. Sin embargo, la diferencia radica en que hoy la injerencia de ese Estado, favorece los intereses de sus defensores, mientras que ni los españoles ni la Frutera lo hicieron. Entonces, el tema no es de soberanía ni de sacar adelante a Guatemala, porque si así fuera, la United Fruit Company nunca debió partir. Es un tema de acomodar intereses personales y agendas políticas.

    Guatemala me recuerda al adolescente que quiere independencia, pero no tiene la madurez para serlo. Seamos honestos, en casi 200 años de vida independiente, aún nos encontramos en plena pubertad política.

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 30 de junio de 2017. Puede ver el original acá.

  • El país de las incongruencias

    El país de las incongruencias

    El pasado 24 de abril, escuchaba una entrevista a un diputado al Congreso de la República y a un psicólogo, sobre el proyecto de ley que está impulsando dicho diputado sobre la legalización de la mariguana.

    El diputado comentó que esta es la segunda iniciativa que presenta. La propuesta anterior incluía la legalización, consumo y producción de la mariguana medicinal y recreativa. El nuevo proyecto de ley no incluye lo recreativo, únicamente lo medicinal y científico.

    El debate fue interesante, y como indicaron el entrevistador y el diputado, esta es una tendencia global. Cada día son más los países que se suman a la legalización. Existe un cuestionamiento generalizado sobre la efectividad de la prohibición y los beneficios de la legalización.

    En lo personal estoy completamente de acuerdo en que debe legalizarse, ¿cuántas vidas inocentes se pierden por culpa del narcotráfico? La mariguana ha demostrado tener efectos medicinales beneficiosos para diferentes dolencias, y como indicaba el diputado, se abre la oportunidad para que se desarrolle una nueva industria en torno al cánnabis.

    Hasta ahí todo bien, el psicólogo se oponía a la legalización, e indicaba los peligros de legalizar el consumo. A ver, las drogas no son buenas. Pero en el caso de la mariguana, esta ha demostrado su efectividad en el tratamiento de ciertas dolencias. En el tema recreativo, yo soy de la opinión de que las personas deben decidir libremente que consumen y asumir su responsabilidad. La prohibición no disminuye el consumo.

    Ahora bien, el diputado en cuestión comentó que él también había presentado una iniciativa de ley para prohibir el consumo de «comida chatarra». Según él mismo indicó, «la iniciativa buscaba impedir que los niños en centros escolares públicos y privados, tuvieran acceso y consumieran en sus instalaciones comida chatarra, lo que incluía bebidas azucaradas, comida rápida, papitas, galletas, etc.». El psicólogo lo cuestionó al respecto y yo no sólo comparto su cuestionamiento, sino que quisiera elaborar.

    ¿Está bien legalizar el consumo de mariguana, pero debemos prohibir la comida chatarra? En realidad, no sé si es incongruencia o confusión, pero al final viene siendo lo mismo.  No entiendo el razonamiento que lo lleva a aceptar una y prohibir la otra. Si partimos de la premisa de que cada individuo tiene la libertad de decidir sobre su vida y de que las prohibiciones no son efectivas; eso debe incluir la mariguana y la comida chatarra, entre otras cosas. ¿Quién es el estado para decirme qué comer y qué no? Si bien la comida chatarra no es saludable, en exceso. Tampoco lo es prohibirlo.

    Parece que se les olvida el famoso y peligroso eslogan fascista del partido Nazi, que tenía como premisa que la salud del individuo, era la salud del estado alemán, y versaba:

     «Tu cuerpo le pertenece a la nación. Tu cuerpo le pertenece al Führer. Tienes la obligación de estar saludable. ¡La comida no es un asunto privado!».

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 5 de mayo de 2017. Puede ver el original acá. 

  • 1 de septiembre de 2015, el pueblo de Guatemala se reivindicó de su apatía 

    1 de septiembre de 2015, el pueblo de Guatemala se reivindicó de su apatía 

    Hoy 1 de septiembre, es un día histórico para Guatemala. Por primera vez en la historia de nuestro país se le retira la inmunidad al Presidente de la República, Otto Pérez Molina. Y no solo eso, por primera vez los diputados sintieron una verdadera presión por parte del pueblo, escucharon el clamor popular y cumplieron con la voluntad de la ciudadanía.

    Los 132 diputados presentes votaron a favor; no dejo de pensar que lo hicieron por temor al la reacción del pueblo. Los habíamos dejado por mucho tiempo hacer su voluntad. Nos habíamos dividido y la clase política había sido la gran ganadora, y hacían lo que deseaban.

    Eso se terminó, y me ilusiona pensar que una nueva era, en donde el ciudadano participará activamente en la toma de decisiones, se avecina.

    Faltan pocos días para las elecciones, no les puedo decir por quien votar, pero los insto a analizar y razonar su voto. No dejen que las pasiones le ganen a su razón, tomen una decisión, fría y pensante.

    Conozcan a sus candidatos antes de darles el voto, escuchen argumentos a favor y en contra para formarse un criterio objetivo.

    Pero nunca olviden que hoy 1 de septiembre del 2015, los ciudadanos guatemaltecos nos reivindicamos de nuestra apatía política

  • Amor en tiempos modernos y una historia de amor del pasado

    Amor en tiempos modernos y una historia de amor del pasado

    En todas las culturas y civilizaciones que han habitado este planeta, encontramos historias de amor, desamor y pasión.

    El amor y la pasión han sido responsables de guerras, conquistas, inventos y descubrimientos. El amor es parte de la vida del ser humano.

    Es maravilloso tener una pareja a quien amar y con quien compartir la vida. Especialmente hoy en día, que en la gran mayoría de culturas existe libertad para elegir una pareja.

    Sin embargo, es ahora donde hay un mayor número de solteros. ¿Porqué?

    En estados unidos el 43 % de las personas arriba de 19 años es soltera y esas cifras van en aumento. En Colombia el 84 % de los niños nace de madres solteras.

    Cada día conozco no solo más personas divorciadas, sino más solteros arriba de 40 años que nunca se han casado. ¿Por qué?

    Las razones varían y van desde miedo al compromiso, comodidad, falta de solvencia económica, mala suerte en el amor, etc. Cada persona es un mundo y cada persona tiene razones distintas por las cuales esta soltero. Sin embargo, también ha aumentado el numero de lugares para conocer parejas por métodos no convencionales. Existen sitios y redes sociales especializados para que personas se conozcan por internet, aplicaciones para el teléfono, etc.

    Hace unos días me puse a pensar que en este tiempo es muy fácil ser soltero y vivir solo. En realidad pocas veces estamos completamente solos, vivimos conectados a la red y siempre hay alguien con quien conversar o con quien pelear (¡Sí! Estoy convencida que hay personas que solo utilizan las redes sociales para descargar sus frustraciones con otros). Esto hace que la soledad sea más “tolerable”.  Hace tan solo 20 años las cosas no eran así. Llegabas a casa y la soledad era palpable. Hoy seguimos igual de solos, pero tenemos una sensación de estar acompañados, porque en cierta medida, lo estamos.

    La cultura también ha cambiado, las mujeres nos hemos liberado de tal forma que un hombre ya no tiene que entablar un compromiso con una mujer para tener una relación intima con ella. Cada día conozco más mujeres que trabajan para mantener al hombre holgazán que tienen a su lado y darle todos los gustos, con tal de que no las abandone. Siempre hay personas que necesitan tener a otra a su lado para sentirse validadas.

    Muchos hombres también están consientes que si son exitosos (sin importar su apariencia), siempre habrá alguna mujer interesada en hacerles compañía.

    ¿Dónde esta el romance, el amor propio, la conquista? Todo eso parece pertenecer al pasado. Las personas ya no se esmeran en el cortejo y cuando ven que eres soltero, piensan que estas desesperado por conseguir una pareja.

    Voy a hablar de algunas experiencias personales.

    Me molesta muchísimo cuando un hombre se me aproxima y lo primero que hace es comenzar a hablar mal de su ex mujer (o ex novia). ¡Yo también soy una ex mujer y no hablo mal de mi ex pareja! Normalmente cuando un hombre hace eso, pierdo el interés al instante. Creo que hay un lugar y un momento para cada cosa, si estas en una relación estable, es más que deseable conocer el pasado de tu pareja. Pero no me interesa conocer el pasado emocional de alguien que acabo de conocer.

    Otra pregunta que me molesta que me hagan es ¿Cuántos hijos tienes? Tengo solo un hijo, y puedo ver el cambio de expresión en los hombres cuando saben que solo tengo uno. Pasan de la tensión de hacer la pregunta a estar relajados al escuchar la respuesta. ¿Y si tuviera cuatro? ¿El numero de hijos te hace menos elegible o deseable? Al parecer sí. Si bien hay algunas mujeres que solo buscan a un hombre para que las mantenga, la gran mayoría de mujeres son autosuficientes para hacerle frente a sus responsabilidades.

    Pareciera que los hombres de mi edad solo están interesados en salir con chicas de 20 años, por tal motivo los hombres que muestran interés en mi son 10 o 20 años mayores que yo. Es curioso, pero entre más viejos, más torpes a la hora de intentar enamorar a una mujer.

    Las tres cosas más absurdas que me han dicho:

    • Asistí a la presentación de un libro y conocí a un compañero de la Universidad de mi hermano. El hombre se plantó a mi lado y tomo una actitud posesiva. Comenzó a hablar de sus grandezas y fortuna y de cómo le había quitado la custodia de sus hijas a su ex mujer ¡Alerta ROJA! Comencé a platicar con uno de mis amigos que estaba presente, entonces me dijo: “¡He esperado por usted 50 años, puedo esperar un poco más para que me preste atención!”. ¡Por favor! ¿Podemos ser un poco menos cursis?
    • “¿Recuerda que estaba comprometido e iba a casarme? ¡Mi novia me dejó! ¡Mi vida cambió de la noche a la mañana! ¿Recuerda que me había dicho que podría ser mi paño de lagrimas?” — Aún me da risa recordarme de esto — ¿De dónde saco que yo había ofrecido ser su paño de lágrimas? ¿Cómo se le ocurre que yo estaría interesada en ser un paño de lágrimas? ¡Eso es no tener amor propio! Para empeorar las cosas, este individuo me lo dijo durante una entrevista de trabajo (él estaba aplicando para un puesto de trabajo y yo estaba en compañía del otro entrevistador). Cualquier persona que me conoce bien, sabrá que para paño de lágrimas no sirvo, soy demasiado honesta y pragmática. Si quieren que los consuelen, soy la persona equivocada. ¡Que línea más mala! Claro que a muchos hombres les funciona, porque alunas mujeres consideran que consolar a los hombres es su misión en esta vida.
    • Estoy en el cumpleaños de un amigo, cuando se me acerca un hombre y me dice: “Usted es igual a mi tercera esposa”, se podrán imaginar mi cara de sorpresa, es lo último que me imaginé que alguien me podría decir. Me mantuve en silencio y deje escapar una leve sonrisa, honestamente no sabía ni que decir. Él prosiguió: “En serio, es sorprendente el parecido, son iguales”, y así continuó, hasta que le pregunté con curiosidad: “¿Como se llama su tercera esposa?”. Él me respondió: “¡No se! ¿Cómo se llama usted?”. He de confesar que esto es lo más ingeniosos que me han dicho. El hombre era encantador y obviamente era un descarado (descubrí que su segunda esposa lo acompañaba esa noche), pero era un individuo muy agradable para conversar. Me preguntó porque yo no me había vuelto a casar y le respondí con toda honestidad, que no había conocido a la persona correcta, a un buen hombre. Y él me respondió: “¡Usted no necesita un buen hombre, necesita un hombre con dinero!”.

    Soy una romántica empedernida, creo que Julio César se enamoró verdaderamente de Cleopatra y encontró en ella su igual. Mis novelas de amor favoritas son El manantial de Ayn Rand y Jane Eyre de Charlotte Brontë. Pero eso tampoco significa que me moleste estar sola, soy feliz en mi estado actual y solo aceptaré el amor de un hombre que sea mi par y me haga crecer como persona. Recobrar mi libertad me costó mucho (pueden leer acá lo que escribí con relación al divorcio) y disfruto mi soledad.  Agradezco a la tecnología que hace que mis días transcurran en la “compañía” de personas maravillosas a quienes tengo el privilegio de llamar amigos, sin embargo no cabe duda que cada día es más complicado encontrar el amor.

    Una historia de amor del pasado:

    Escuchando una charla en TED de la antropóloga Helen Fisher, descubrí esta historia de amor sobre Tikal que no podía dejar de compartir con ustedes.

    “En la jungla de Guatemala, en Tikal (Mutul), está erigido un templo que fue construido por el más grande Rey Sol, de la mayor ciudad-estado, de la mayor civilización de América, los Mayas. Su nombre era Hasaw Cha’an Kawiil**. Medía más de 1.80 metros de altura. Vivió hasta sus 80 años y fue enterrado debajo del Templo I conocido como el Gran Jaguar, en el año 720 D.C. 

    Las inscripciones Mayas proclaman que él estaba profundamente enamorado de su esposa la reina Doce Macaw.  De manera que construyó un templo en su honor, frente al de él. El Templo II o Templo de las Máscaras.

    Cada primavera y otoño, exactamente en el equinoccio, el sol se levanta detrás del Templo I y baña de manera perfecta el templo de ella con la sombra del suyo. Y cuando el sol se acuesta detrás del templo de ella en la tarde, baña perfectamente el templo de él con la sombra del de ella. Después de 1,300 años estos dos amantes todavía se tocan y besan desde sus tumbas”.

    Fotografía de © Antonio Quinzan www.viajesyfotografia.com
    Fotografía de © Antonio Quinzan
    www.viajesyfotografia.com

    ¡Esto es amor!

    Agradezco a Antonio Quinzan, fotógrafo profesional y autor del prestigioso blog de viajes www.viajesyfotografia.com por haberme permitido utilizar esta fotografía que plasma la magia de los Templos I y II de Tikal.  Puenden ver la imagen original acá.

    **Algunos escriben su nombre como Jasaw.

    *** Si desean ampliar la historia de amor de Rey Hasaw y su esposa la Reina Macaw, les recomiendo leer el blog de Gabi Romano.

  • Tradiciones

    TradicionesLlamó mi atención el hecho de que varias personas se mostraron sorprendidas al saber que el Viernes Santo, había hecho una alfombra de aserrín para la procesión del Santo Entierro de la Iglesia de la Recolección.

    La mayoría de personas que me conocen saben que no soy una persona religiosa y no simpatizo con las religiones organizadas. Así que en parte es justificable su sorpresa al saber que participo en la elaboración de una alfombra en un día tan solemne como es el Viernes Santo.

    La razón por la que hago una alfombra de aserrín el Viernes Santo, es porque amo las tradiciones y considero que son ellas quienes nos enriquecen como país, ayudándonos a crear una cultura de nación que tanto necesitamos.

    Ese día nos reunimos en casa de mi mamá con un grupo de amigos. Siendo honestos aun nos falta mucho por aprender, este es nuestro tercer año consecutivo haciendo nuestra alfombra y aunque hemos mejorado, somos la alfombra más sencilla (minimalista) de la cuadra. Los vecinos hacen verdaderas obras de arte. (mi amigo Luis Figueroa en su blog describe nuestra experiencia muy claramente).

    Luego de realizar la alfombra, almorzamos todos juntos el tradicional Bacalao a la Vizcaína, curtido, arroz blanco y torrejas de postre.

    A la hora de la procesión, me dejo llevar por lo solemne de la misma. El traje de la hermandad de los recoletos me recuerda a los caballeros templarios de las cruzadas y el sonido de la banda me transporta a otro lugar. ¡¿Como no enamorarme de las procesiones y querer contribuir con ellas?!

    El diccionario de la Real Academia Española define la palabra tradición como “la transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación,. Conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos”.

    Son esas tradiciones las que forjan la identidad de los pueblos y transmiten su conocimiento y su esencia de generación en generación.

    Analicemos el ejemplo del pueblo judío, uno de los pueblos más perseguidos a lo largo de la historia. Es sorprendente que después de todas las persecuciones y humillaciones además de el Holocausto del siglo XX, ellos florecieron más fuertes que nunca. ¿Cómo han logrado no perder su identidad? Yo respondería en una sola palabra: tradiciones.

    El Sabbat (Shabat) es la tradición judía que inicia todos los viernes al atardecer y termina el día sábado, al momento de la aparición de tres estrellas en el firmamento.

    Según la Torá, ese día debe de haber una abstención de realizar cualquier trabajo. Las familias se reúnen todos los viernes para la cena del Sabbat, una cena en la que ponen tanto empeño y tradición como lo hacen los cristianos el día de Navidad. Sin embargo ellos lo hacen durante los 52 días al año.

    Dependiendo que tan religiosa sea la familia, es el nivel de observancia que le prestan. Algunos se abstienen por completo de manejar, operar cualquier tipo de electrodoméstico, inclusive utilizar un elevador. Asisten a la Sinagoga, encienden velas y realizan una oración antes de comer el tradicional pan de Sabbat, conocido por los nombres de Jalot, Challah, Jalá (es un pan de huevo, muy sabroso). Las familias menos religiosas, se reúnen de igual forma en el Sabbat como una forma de mantener ese vínculo con su identidad y sus tradiciones, o simplemente convivir con la familia. Me atrevería a decir que ha sido gracias al Sabbat que el puedo judío ha logrado sobrevivir y mantener su identidad moral y espiritualmente. Es ahí donde los niños aprenden lo que significa ser un judío.

    Por eso es que valoro y en la medida de lo que puedo, observo, nuestras tradiciones. Me sentí feliz este año, cuando mi hijo de 13 años se mostró emocionado al saber que haríamos nuevamente la alfombra (estoy casi segura de que su motivador principal es comer Bacalao) y me di cuenta de que para él, el Viernes Santo, ya significa algo: tradición.

    Tradiciones como nuestras alfombras de aserrín, nuestras procesiones, los barriletes de Sumpango, el Fiambre y la Quema del Diablo (antes de que me digan que la Quema del Diablo contamina; contamina más un camión, un bus, una moto o un carro que pasa tirando dióxido de carbono Co2, los 365 días del año), nos ayudan a desarrollar la identidad de país que tanto necesitamos.

    Los guatemaltecos tenemos una necesidad muy grande de generar una identidad nacional, sentirnos orgullosos de lo que tenemos y de quienes somos. Y por eso, debemos enseñar a nuestros hijos a respetar, valorar y conservar nuestras tradiciones.

    **Agradezco a Raúl Contreras y José Eduardo Valdizán por proporcionarme dos de las imágenes que aparecen en la galería.