Etiqueta: tecnología

  • Las redes sociales y los guatemaltecos

    Las redes sociales y los guatemaltecos

    Guatemala es un país pobre, esto no es novedad. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), la pobreza afecta a un 59.3 % de la población, lo cual es alarmante. Por otro lado, el estudio que realizó el diario El PAÍS por medio el Instituto para la Integración de América Latina (INTAL), dependiente del BID, y la Corporación Latinobarómetro, indica que el 44 % de los guatemaltecos tiene acceso a redes sociales, en su mayoría WhatsApp y Facebook.

    Otro dato interesante que reveló el estudio es que en Latinoamérica el 81% de los jóvenes menores de 24 años están conectados a Facebook, mientras que sólo un 10 % de las personas mayores de 65 años lo están. No cabe duda y todos somos testigos de la penetración que tiene en nuestro país el uso de las redes sociales, inclusive para personas que viven en extrema pobreza. Lo que estos números arrojan, de forma simplificada, es que las personas dejan de comer por utilizar las redes sociales, y por ello el alcance de las mismas es relevante.

    Hay quienes creen que el país se arregla y se decide en Twitter y este estudio nos da la respuesta, ¡no! Tan solo un 13 % en de los usuarios en Latinoamérica utiliza esa red social, siendo Facebook la favorita con un 54 %, seguida por WhatsApp con un 52%.

    Muchos de los perfiles más vocales en Twitter pasan de forma casi desapercibida en Facebook, ¿por qué? Twitter acepta cuentas anónimas que utilizan todo tipo de pseudónimos o nombres falsos y eso los escuda detrás de una imagen que les permite decir cuánto les da la gana, sin afrontar las consecuencias. Por el contrario, Facebook incentiva a que las personas utilicen sus nombres reales, y penaliza a quienes no utilizan su verdadera identidad. Por lo tanto, muchas de estas personas que de forma tan «valiente», atacan y dicen casi cualquier cosa en Twitter, en Facebook se comportan y se manejan en algunos casos, con un perfil bajo y recatado. Saben que su conducta o comentarios podría traerles consecuencias directas. Para tener un perfil público en Facebook, es obligatorio que haya un perfil personal responsable, por lo que cualquier falta o infracción de la página, Facebook sabe quién está detrás. Eso no significa que en Facebook no existan los perfiles falsos, ¡vaya que los hay! Pero cualquiera puede denunciarlos y Facebook los bloquea solicitándoles que comprueben su identidad. En Twitter este procedimiento es mucho más difícil.

    Que la penetración de Facebook sea tan alta tampoco es garantía de que el mensaje llegue exitosamente a una masa crítica. Facebook tiene un complicado sistema de algoritmos que impide que la información llegue a todos los usuarios. La información que se comparte de forma privada en los perfiles, no tiene trascendencia alguna más que en el círculo cercano al usuario. Qué no es poca cosa, pero tampoco tiene la magnitud que muchos quisieran. Lo que es innegable, es que el guatemalteco está conectado con el mundo y ya no es tan fácil manipularlo.

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 14 de julio de 2017. Puede ver el original acá.

  • Transformación digital y transformación social

    Transformación digital y transformación social

    Recientemente tuve la oportunidad de familiarizarme con la transformación digital, y me sorprendió mucho la correlación que existe entre la transformación digital y la transformación social, me explico.

    Para comenzar, definamos lo que es la transformación digital. Se conoce como transformación digital a la modernización de una empresa, negocio o institución a través del uso de la tecnología. Necesitamos de ella para poder adaptarnos a los cambios tecnológicos. La digitalización puede ser simple o compleja, comprar un nuevo teléfono inteligente, una nueva computadora, actualizar nuestros programas de software o la adquisición de equipos y programas más complejos. De manera simplificada, opera así para la gran mayoría. La medicina sufre avances tecnológicos constantes, la educación y los restaurantes están lanzando aplicaciones para teléfonos móviles. Una academia de arte, una galería o un museo necesitan de un «App» o bien ofrecer un tour virtual en sus páginas web. El mundo cambió, es una realidad. Y si no nos actualizamos, nos quedamos atrás.

    ¿Qué hay de la transformación social? Gracias a la tecnología y las comunicaciones, en algunos casos, se están acelerando los cambios sociales o al menos los ciudadanos ya no viven aislados. Estonia, por ejemplo, ya cuenta con un gobierno digital y se puede aplicar a la ciudadanía digital de ese país. Sucesos como los que hemos visto esta semana en Venezuela ya no pasan desapercibidos, podemos ver en tiempo real lo que está sucediendo. Las personas tienen más consciencia de su entorno y hemos visto cómo las redes sociales han revolucionado el periodismo.

    Ahora hablemos de Guatemala. En este país hay más líneas telefónicas que habitantes, los teléfonos inteligentes son cada día más populares y son muchas las personas que utilizan al menos una red social. El acceso a Internet aún es limitado, pero empresas como Facebook a través de su iniciativa ‘Internet.org’, pretende hacer accesible el Internet a los dos tercios de la población global que aún no están conectados. Es indudable que la tecnología en este país va de la mano con los movimientos sociales. El paro, las protestas y las marchas del 2015 fueron organizadas y convocadas por medio de las redes sociales.

    ¿Y entonces? ¿Por qué las cosas no cambian en Guatemala? Muy sencillo, nuestra mentalidad aún no está lista para la transformación digital y mucho menos para la transformación social. ¿Cuántas personas prefieren que les instalen un programa pirata en vez de pagar la versión original? ¿Cuántos memes no se hacen en Photoshop pirata? La suscripción mensual a Photoshop vale $ 9.99 USD mensuales, es un precio accesible, y aun así preferimos hablar con el amigo para que nos instale la versión pirata. Sin embargo, exigimos transparencia al gobierno, criticamos la corrupción y a quienes evaden impuestos, pero escribimos indignados con una versión pirata de Word, ¿no les parece una contradicción?

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21,  el 21 de abril de 2017. Puede ver el original acá.