Etiqueta: promiscuo

  • Lo bueno, lo malo, lo feo y lo bello de los tatuajes

    Tatuaje de AMAGI de ASchrei
    Tatuaje de AMAGI de ASchrei

     

    Los Tatuajes están de moda, y hoy en día son una manifestación de arte e individualidad llevada a su máximo exponente; el cuerpo humano.

    Tatuar el cuerpo no es algo nuevo.  Creíamos que los Egipcios fueron los pioneros, según evidencias encontradas en momias femeninas, que datan de 2,000 años A.C.  Sin embargo, en 1991, arqueólogos encontraron en la frontera entre Austria e Italia, un hombre congelado de alrededor de 5,200 años que muestra tatuajes en su cuerpo.

    Los tatuajes en la Antigüedad tenían diversos significados: amuletos, símbolos de estatus, declaraciones de amor, símbolos religiosos, simple ornamentación, e inclusive, formas de castigo y marcas de propiedad. Curiosamente hay muestras en casi todas las culturas desde el Antiguo Egipto, hasta las tribus precolombinas de Sudamérica.

    Para los Griegos y Romanos el uso de tatuajes era estigmatizado, lo usaban para  marcar a alguien como propiedad, en el caso de los esclavos, o para diferenciar a qué secta religiosa pertenecían.  También como marcas de castigo a los  criminales.

    Sin embargo, los faraones egipcios de la Dinastía Ptolemaica, que eran originariamente Griegos de Macedonia y que se casaban entre ellos para mantener la pureza de la descendencia, utilizaban tatuajes.  El más notable fue Ptolomeo IV (221-205 A.C.), de quien se decía tener tatuadas hojas de Vid o Parra, que simbolizaban su devoción al Dios Griego Dionisio; Rey del Vino y Regente de la Casa Real del Faraón. Una moda que fue adoptada por los soldados Romanos y que se expandió durante el Imperio Romano, hasta que el Emperador Constantino (306-373 D.C.), los prohibió al adoptar el Cristianismo.

    Esta prohibición va más allá del Cristianismo.  La religión judía prohíbe los tatuajes, por considerar al ser humano una creación divina, según la Torá y apoyando su objeción en lo que la Biblia dice acerca de las marcas en el cuerpo: Levítico 19: 28: «Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.»

    En el otoño de 1941, los tatuajes fueron utilizados para identificar a los prisioneros judíos durante el Holocausto, convirtiéndolos en símbolos repulsivos, tanto para los sobrevivientes, como para los judíos menos seculares.

    Sin embargo, hoy día “tatuarse está de moda”; son muchos los cientos de miles de personas que se están tatuando, en su mayoría jóvenes.

    He aquí algunos factores a considerar, si piensas tatuarte:

    • Moda. Esté de moda o no, la moda no es para todos y las modas pasan.  Aunque ya existen métodos para removerlos, son dolorosos, no siempre efectivos y muy costosos.
    • Un tatuaje es para toda la vida, es permanente. Muchas personas, en especial jóvenes, deciden tatuarse el nombre de la persona amada…¡error!  Llevarán el resto de su vida, en muchos casos, “tatuado un mal recuerdo”, literalmente, no sólo en el alma, sino a la vista del mundo.
    • Un tatuaje como un símbolo de arte. No hay duda que cada vez hay más artistas del tatuaje, que hacen de cada trabajo una verdadera obra de arte, sin embargo recuerda que vivirás con él el resto de tu vida. Mi amigo André le dio a un amigo un buen consejo: «escoge un diseño y guárdalo por un año. Si después de un año te sigue gustando significa que es el correcto».
    • Campañas de publicidad. La compañía Ecko Unlimited lanzó en el 2011 una campaña publicitaria, ofreciendo un 20% de descuento de por vida, al hacerse un tatuaje permanente con alguno de sus diseños. Muchos fueron los que se tatuaron y se convirtieron en vallas publicitarias ambulantes. ¿Qué pasa si la empresa cierra, quiebra o cambia de nombre?  Y lo irónico del caso, es que ese porcentaje de descuento, puedes obtenerlo en cualquier sale regular, sin tener que “marcarte”. Tatuarte de por vida por un descuento….una llana manifestación de estupidez humana.
    • Cambios en tu cuerpo. Incremento de peso, embarazo, pérdida de peso, pérdida de elasticidad, pueden variar el aspecto de tus tatuajes. El impacto de los cambios de peso son mayores en algunas partes del cuerpo.
    • Pandillas, maras, mafias, organizaciones criminales y reos. Los miembros de estos grupos suelen tatuarse con símbolos que representan a la hermandad, y  muchos de ellos en el rostro.  Algunos de estos tatuajes incluyen una lágrima por cada persona que asesinan.  La Mafia Rusa tiene su propia simbología; utilizan estrellas en la parte delantera de los hombros o en las rodillas. Dependiendo del número de puntas, puede significar su posición jerárquica dentro de la organización o bien, el número de personas que han asesinado.
    • Rebeldía. Muchos jóvenes utilizan los tatuajes como un símbolo de rebeldía hacia sus padres, la autoridad e inclusive un reto al statu quo.
    • Prejuicios. Seamos honestos, vivimos en un mundo lleno de prejuicios y los tatuajes son mal vistos por la mayoría de las sociedades. Muchos empleadores no contratan a personas tatuadas.  Y con las mujeres en particular, pueden ser etiquetadas como promiscuas, según un estudio realizado en Francia por el investigador Nicolas Gueguen.
    • Libertad. Eres libre de hacer con tu cuerpo lo que desees. Sólo toma en cuenta los factores mencionados, para no tener que arrepentirte después.

    ¿Se preguntarán si yo tengo un tatuaje? No, no tengo ningún tatuaje. Mi razón es muy sencilla: Vanidad. Me molestaría mucho que mi bello tatuaje se viera deformado por variaciones en peso y peor aún, pérdida de elasticidad con el paso de los años. Sin embargo me molesta la gente que juzga a los que lo tienen. Muchos amigos queridos y cercanos, tienen uno y son personas maravillosas, profesionales y responsables.  En el caso de mis amigas ninguna de ellas es promiscua.

    Mi querido amigo M y sus diversos tatuajes
    Mi querido amigo M y sus diversos tatuajes

    En la fotografía aparece el abogado Mario Archila cuyo blog www.impuestosychocolate.com pueden visitar.

    El se ha hecho 9 Tatuajes que significan: en orden de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.

    1– Firma de su esposa 2– Fecha de nacimiento de su hija 3– Iniciales del nombre de su hijo y fecha de nacimiento, simulando un ADN 4– Medio infinito /karma – medio corazón 5– Iniciales de todos los miembros de la familia 6– un águila que lo simboliza. 7– Aba, Padre por ser Católico practicante. 8– El Aguila 9– Shema de Israel (Revelación del nombre de Dios).

    Quisiera agradecer a mis amigos y colaboradores de este post, Mario Archila, Victoria Levitam, Conchi Cuartango y André Schrei. 

  • Soltero, divorciado & feliz

    Fuente de la Imagen:  http://s-o-u-r-c-e.tumblr.com/post/51371372788
    Fuente de la Imagen: http://s-o-u-r-c-e.tumblr.com/post/51371372788

    “Las relaciones son complicadas y complejas, ser soltero y divorciado es un reto”.

    Yo soy soltera, divorciada y ¡Feliz! La mayoría de gente al escucharme cree que estoy exagerando o completamente loca. En un mundo donde tener una pareja es lo ideal, es impensable estar solo.
    Muchas veces me han dicho ¡Lo siento! Cuando respondo que soy divorciada. ¿Lo siento? ¿Por qué? Yo no lo siento, todo lo contrario. Seamos honestos, aunque el número de divorcios aumenta cada día, sigue existiendo un enorme prejuicio social contra “nuestra especie”. La mayoría nos ven como depresivos, promiscuos, perdedores y como si eso fuera poco, nos tienen lástima.

    Hoy pretendo mostrarles el otro lado del divorcio, compartiéndoles las vidas de ocho divorciados felices, de cuatro países, religiones, profesiones y orígenes distintos.

    Antes de continuar, quiero aclarar que esto no es una Oda o Canto al Divorcio. Creo firmemente que sería maravilloso tener una pareja, con quien disfrutar de una relación estable, amorosa y satisfactoria, en donde ambos luchemos para mantenerla. Conozco personas felices en una relación y coinciden que es un trabajo difícil, una decisión diaria de amar a la pareja y dar lo mejor de sí, sobre todo en los tiempos adversos; las buenas relaciones no se dan solas, requieren esfuerzo y dedicación. Una amiga francesa muy feliz en su matrimonio, me decía que en su vida nunca había trabajado tan duro por algo; a pesar de dirigir un Instituto de Estudios Económico Políticos, escribir libros, participar en debates local e internacionalmente, nada se compara al esfuerzo que ha puesto en trabajar por la relación con su pareja, “es agotador” me decía, sin embargo, “soy muy feliz…”

    Déjenme ahora presentarles a V, tiene 36 años, Directora de Ventas de un grupo muy importante de Desarrollo Inmobiliario. Es una mujer muy guapa, sexy, del tipo de belleza que pudo haber sido modelo profesional en su juventud y que aparenta diez años menos de su edad, con clase y elegancia, en su comportamiento y forma de vestir. Encantadora y de gran calidez humana. Además, es divorciada y feliz. V, se casó a los 20 años y tuvo tres niños. Casada alrededor de ocho años, considera que lo peor es la gente que manifiesta tenerle lástima, sin embargo considera que su “vida cambió para bien” con su divorcio. Aunque aumentó la presión y ahora tiene que criar a sus hijos sola. No desea volver a casarse, pero no descarta rehacer su vida sentimental si encuentra a alguien con quien comparta sus mismos valores y metas; quien tenga sus mismas prioridades y sepa respetar a una pareja, pero definitivamente no necesariamente contraería matrimonio de nuevo. Los hijos de V eran muy pequeños cuando se divorció, no recuerdan lo que era tener a sus padres juntos, lo que ha contribuído a que sean chicos con una actitud emocionalmente sana. “Estoy muy feliz y muy agradecida por todo lo que tengo, me siento bendecida con mis hijos y ellos significan todo para mí. Mi felicidad es su felicidad e intento enseñarles con mi propia vida y mi ejemplo cómo deben de luchar por lo que creen y quieren”.

    S, tiene 40 años y es Administrador de Empresas, es un hombre atractivo, exitoso e inteligente. Para él, el divorcio sí lo ha hecho más feliz, “Estando casado era infeliz porque vivía para alguien más que no era yo. Divorciado vivo para mí, el resultado es que tengo gran energía interna y me sirve para transmitirla inconscientemente a los que me rodean y lo principal: una relación de calidad con mis hijas a quienes adoro. Me ven feliz y por ende ellas son felices”. S, no desea volver a casarse pero no descarta una relación con una mujer inteligente, madura y que sea amigable con sus hijas. Lo más difícil de su divorcio fue entrar en conflicto con sus creencias religiosas, que no aceptan el divorcio, por lo que optó por alejarse de la religión, sin embargo dice estar muy cerca de Dios. Considera que sus hijas sufrieron por el divorcio, pero sufrían más cuando ambos padres vivían bajo el mismo techo. Hoy puede verlas felices, adaptándose a su nueva vida y aprendiendo a repartir su tiempo entre cada uno de sus padres. No lo considera el escenario ideal, pero ahora es su realidad.

    R, tiene 39 años y es Empresario, un hombre admirable puesto que tiene sueños de un mundo mejor. Empresario exitoso, atractivo, buen amigo. Le gustaría volver a casarse si encuentra a la persona correcta. R, compartió algo muy sabio y maduro “Yo siento que la primera vez buscas para casarte a una persona que tiene lo que te gusta, dejando pasar por alto lo que no te gusta. Considero que la segunda vez, se pone más importancia en lo que él o ella no tienen. Yo no digo que esto sea necesariamente bueno o malo, pero es como es. Consecuentemente toma más tiempo lograr un segundo matrimonio pero considero que por lo general llega a ser una mejor relación”. R se casó a los 32 años y estuvo casado alrededor de 5 años, no tuvo hijos y se considera una persona feliz viviendo plenamente su vida. “Soy feliz, y si alguna vez me vuelvo a casar será solamente si mi felicidad aumenta con ese matrimonio”.

    M, tiene 37 años y es Corredora de Bienes Raíces. M, es una de mis mejores amigas. Es una mujer hermosa, petite y atractiva. Conozco poca gente que se vista con más elegancia y gusto que ella. En realidad ni en la playa la he visto con algo fuera de lugar y o que le haga perder el glamour. Su buen gusto se refleja no solo en la forma de vestir sino en su hogar y en su trabajo. Lo que hace, lo hace con excelencia. Como persona es admirable y haría lo que fuera por ayudar a un familiar o un amigo. Bella por dentro y por fuera. M, se casó a los 23 años y lleva 6 años divorciada. Tiene dos hijos los cuales considera que no fueron afectados con el divorcio. Su divorcio se llevó a cabo en términos amigables, maduros y sin discusiones con su ex marido. M se considera una mujer muy feliz, vive su vida al máximo y por el momento su prioridad es su trabajo, del cual depende económicamente, sus hijos y la felicidad de ellos. Su pareja ideal en sus palabras sería “un hombre divorciado, con hijos al igual que yo, cariñoso, inteligente, divertido con buenos modales y valores, buen profesional, guapo con alta autoestima y que la relación con su ex esposa no fuera un problema o algo negativo para nuestra relación”. Lo más divertido que alguien le ha dicho es que debe de estar loca por querer volverse a casar.

    C, tiene 46 años y es Ingeniero en Sistemas. Es un hombre sexy, profundo y encantador. Se casó cuando tenía 27 años y se divorció hace 10 años. Su hijo tenía 3 años por lo cual no recuerda cuando sus padres vivían juntos y esta muy adaptado con esta situación. A C, le gustaría volver a casarse, pero no está activamente buscando a nadie. Sin embargo le gustaría conocer a una mujer con la que el pueda sacar lo mejor de sí. Una mujer que lo encuentre atractivo, deseable y que lo aprecie con un amor verdadero, un amor profundo. “Lo que deseo es amar, un amor que supere los placeres de este mundo, una mujer madura e inteligente. Deseo una relación llena de confianza, afecto, deseo, compasión, amor y armonía. Busco a mi mejor amiga, una amante y compañera para toda la vida, todo en una misma persona”. El se considera feliz, se considera un hombre que ha logrado alcanzar sus sueños, un hombre que se ha hecho a sí mismo a pesar de sus orígenes humildes. Busca constantemente la verdad y aunque ha alcanzado éxito en la vida, desea lograr aún más. Su talón de Aquiles, es el hecho de que él y su hijo viven ahora en países distintos y aunque comparte con él bastante tiempo, quisiera que las cosas fuesen distintas. “Soy una persona positiva y no me dejo llevar por pensamientos negativos”.

    A, tiene 42 años, Diseñadora Industrial es una mujer sexy, le gusta llevar una vida sana y el ejercicio es una parte importante de su vida. A, no está segura de que le gustaría volver a casarse. Se casó a los 25 años y lleva tres años divorciada. Tiene una sola hija y gracias a la madurez con la que ella y su ex esposo han llevado el divorcio, se encuentra completamente adaptada y se considera una persona feliz que ha alcanzado sus metas y vive la vida en plenitud.

    A, tiene 41 años es modelo y escritor. Es un hombre guapo, inteligente y que le gusta analizar la vida desde varios ángulos, su pasión son los autos y las motocicletas. Se casó cuando tenía 30 años y lleva seis años divorciado, estuvo separado otros dos años antes. Luego de su divorcio ingresó a la Universidad y obtuvo el título de Escritor Creativo y Lengua Inglesa. A, no descarta la posibilidad de volverse a casar si conoce a la persona correcta. Le gustaría conocer a alguien inteligente con una actitud alegre y optimista de la vida. Se considera una persona feliz, quizás un 50 % feliz, puesto que el ahora desea alcanzar su éxito profesional en la vida. A, no tiene hijos.

    Finalmente C, ella tiene 45 años, se dedica al Catering, y es una mujer hermosa por dentro y por fuera. Desea aprender cosas nuevas y ser una mejor persona cada día. Su mayor conflicto luego del divorcio fue recuperar su identidad, ya que muchas personas solo le conocían por el nombre de casada. Le gustaría volverse a casar si conoce a un hombre feliz y emocionalmente independiente. Sus hijas están adaptadas con el divorcio y son unas jovencitas felices. Ella se casó a los 27 años y lleva 8 años divorciada. Se considera una persona 100 % feliz.

    ¿Que tienen estas personas en común aparte del hecho de ser divorciados? La respuesta es muy sencilla, todos aprendieron a amarse, aceptarse, valorarse y respetarse a sí mismos. Aprendieron que no necesitan de una persona para sentirse validados en su vida, dejaron las ataduras emocionales. Cuando necesitas y dependes de alguien para ser feliz, te encuentras en serios problemas.
    Ninguno está pasando por una fuerte depresión ni desea cortarse las venas, viven cada día al máximo y con intensidad.
    No existe divorcio fácil, pero si se llega a ese punto, debe afrontarse con madurez y objetividad. ¿Esa era la idea no? Dejar de pelear y terminar una relación que no estaba funcionando. Sin embargo, debido a la inmadurez de una gran mayoría de divorciados, nos incluyen a los que sí vivimos plena y sanamente felices, en el mismo estereotipo; personas inestables, que llevan relaciones adictivas e incapaces de romper ataduras.

    Nos llaman promiscuos, ¿Promíscuos? Las personas más promiscuas que conozco están «felizmente casados» o en una relación. Cuando estás divorciado no tienes necesidad de serlo.

    Hay otro mundo más allá de esas personas, gente estable y feliz como los que les he presentado el día de hoy. Ninguno dijo que era fácil. Muchos nos llaman perdedores y cobardes porque no luchamos por la relación, déjenme decirles algo muy personal. Yo necesité mucho valor y fuerza tomar la decisión de divorciarme, hubiese sido mucho más fácil seguir como estaba. No luchar por mi felicidad y mantener el estatus, pero hubiera faltado a mis principios y creencias, renunciando a mi felicidad. Lo veo como un acto de coraje, un salto al vacío, a un abismo que no sabía a dónde me llevaría, pero necesario para crecer como persona. La responsabilidad era muy grande y el temor aún mayor, ¿Qué tanto sufrirá mi hijo? ¿Le haré daño a mi esposo? ¿Qué dirá mi familia y amigos? ¿Que será de mí? ¿Podré rehacer mi vida?

    Cobardes créanme que no somos, nada está más lejos de la verdad. Y gracias a ese acto de valor puedo decir que soy una persona feliz y realizada, porque aprendí a ser feliz conmigo misma y que si tengo la suerte de conocer a esa persona con quien quisiera compartir mi vida, será porque no dependo de ella para ser feliz, será alguien con quien deseo compartir mi felicidad, que me complemente y con quien pueda ser una mejor persona.

    No me resta más que agradecer a mis maravillosos amigos divorciados que con su ejemplo y experiencias han enriquecido mi vida y la de quienes nos leerán y desearles de todo corazón que sigan siendo felices. Y a mis lectores les agradezco el tiempo dedicado a esta lectura, se que fue un poco más largo de lo que suelo escribir, pero era necesario. Me encantaría conocer sus comentarios. ¡Gracias!