Etiqueta: autoestima

  • Robin Williams, 21 de julio de 1951 – 11 de agosto de 2014

    Robin Williams, 21 de julio de 1951 – 11 de agosto de 2014

    Robin Williams, 21 de julio de 1951 – 11 de agosto de 2014

    La noticia del fallecimiento del actor Robin Williams a sus 63 años, ha sido una noticia que ha consternado y entristecido a muchos, tomado por sorpresa a la mayoría y ha dejado al mundo del espectáculo con un vacío.  ¡Se ha ido uno de los grandes!

    Robin Williams nos hizo reír en Mrs. Doubtfire, reflexionar en Dead Poets Society, meditar con Good Will Hunting y What Dreams May Come. Solo por mencionar algunas de sus películas.

    Sin embargo su vida no fue un cuento de hadas, la vida del actor estuvo marcada por la adicción a la cocaína, el alcoholismo y la depresión.  Sumado a una operación de corazón en el 2009, podemos concluir que su vida no fue fácil y por ende no es de extrañar que terminara en un suicidio.

    Robin Williams Quote

    Su conocida frase, nos da indicios claros de lo que fue su vida y de cómo se sentía. Yo misma me he sentido así, y no hay peor sentimiento que sentirse solo, estando en compañía.

    La depresión, las relaciones adictivas y el abuso de sustancias son muy comunes hoy en día. Una gran mayoría de personas no buscan ayuda, y la ironía es que es más aceptado socialmente tener estos problemas que buscar ayuda.

    Buscar ayuda, demuestra en nuestro medio una “debilidad”.  Se ha vuelto una cuestión de orgullo, “yo no necesito ayuda, estoy bien”, suelen decir los más necesitados. Este es a mi criterio un acto de cobardía al no querer enfrentar y aceptar nuestros problemas y sobre todo no querer reconocer que necesitamos ayuda.

    Cada persona es un mundo en sí mismo, y todos enfrentamos nuestros propios retos y  demonios, día tras día; es parte de vivir.

    Las personas más felices que conozco son aquellas que enfrentan con valentía sus problemas y reconocen cuando necesitan ayuda, pero sobre todo viven un día a la vez, dejando por un lado la nostalgia del pasado y la ansiedad del futuro. Enfocándose en lo maravilloso que es el HOY.

    Esto no es fácil, es un proceso de crecimiento y aprendizaje individual. A mi me gusta creer que es parte de la llamada “Alquimia de la vida”,  en donde debemos liberar el cuerpo del alma para luego poder volver a reunirlos en la esencia de lo que verdaderamente somos, e iniciar el largo camino de perfeccionarnos a nosotros mismos. Esto sucede cuando descubrimos que todo viene de nosotros y nosotros somos la fuente de nuestro propio destino, y de nuestra propia felicidad.

    Mark Twain
    Mark Twain
  • Facebook, la galería de egos

     

    Facebook: La galería de egos
    Facebook: La galería de egos

    ¿Se han preguntado alguna vez por qué la gente escribe tanto en Facebook?  Por qué no valoran su privacidad y la de sus seres queridos, exponiéndose públicamente al ridículo?

    Para mí los inicios de Facebook fueron fantásticos; pude reencontrarme con mucha gente querida de mi pasado.  He vivido en tres países y por razones de trabajo,  convivido y conocido gente de todo el mundo. Ha sido maravilloso conectarme con todos esos amigos, colegas, y familiares, especialmente. Sin embargo, desde hace algún tiempo, visitar Facebook me resulta fastidioso; se ha convertido en una “galería de egos”, donde muchos de sus usuarios viven sus cinco minutos de fama diariamente y repetidas veces al día…y como soy curiosa, decidí investigar al respecto.  Para mi sorpresa, me encontré que ya existen muchísimos estudios, unos más profesionales que otros, sobre el Fenómeno Facebook.

    Facebook sube la autoestima.  Los investigadores, Jeffrey T. Hancock, Profesor de Ciencias de la Computación y Comunicación  de la Universidad de Cornell y la Profesora Asistente de Artes de la Comunicación, Catalina L. Toma de la Universidad de Wisconsin, son los autores del estudio “Autoafirmación subyace bajo el uso de Facebook” (Self-Affirmation Underlies Facebook Use).  De acuerdo a los investigadores, los usuarios de la red social “inconscientemente gravitan sus perfiles en línea para aumentar su autoestima”. Más que una pérdida de tiempo, Facebook “puede ser psicológicamente importante porque nos suministra de una sensación de bienestar a un nivel profundo”, indica Hancock. “La extraordinaria cantidad de tiempo que las personas pasan en Facebook puede ser un reflejo de su capacidad para satisfacer las necesidades del ego que son fundamentales para la condición humana”, agrega.

    Bajo esta premisa, podríamos asegurar que Facebook tiene un efecto positivo en nuestras vidas, pues todos necesitamos tener “algo” que nos levante el ego de vez en cuando.  Muchos son los autores motivacionales que hablan sobre la importancia de tener un ritual, una canción, una lista de cosas que nos suban la autoestima, en determinado momento de tensión emocional.  La autora Sonia Choquette, hace énfasis sobre la importancia de esto.

    Ahora bien, me pregunto, ¿Vivimos dentro de Facebook? ¡NO! Vivimos dentro del mundo real, dentro de un intercambio físico con personas y no dentro de un mundo virtual. ¿Donde estan los “me gusta” de facebook cuando voy a entrar un salón repleto de gente para dar una conferencia? ¿Donde esta Facebook cuando necesito sentirme bien conmigo misma para asistir a una fiesta? La realidad es otra, y no podemos engañarnos. Podemos engañar a nuestros amigos de Facebook cuando subimos la fotografía que nos tomamos en la fiesta; nuestros “amigos” le dan “me gusta” y comentan lo bien que nos vemos en la imagen. Sin embargo, la imagen no refleja todo lo que ocurrió en esa fiesta, y mucho menos todo lo que sucede en nuestras vidas.  No podemos engañarnos a nosotros mismos.

    Que maravilloso que Facebook sea un facilitador de autoestima, pero que triste que tengamos que recurrir a él todo el tiempo, para sobrellevar nuestra vida miserable.  Sería más beneficioso buscar la razón de nuestra infelicidad, para poder cambiar esa REALIDAD.

    Hay personas que cambian de estatus cada cinco minutos; informándonos qué están cocinando para la cena, en dónde están tomando café, si están tristes, si se cayeron y se enfermaron, subiendo fotos enseñando sus físicos con poca ropa y demasiada piel…Ahh y no puede faltar la mamá que nos comparte las calificaciones de sus hijos… ¡Patético!!!  ¿No se dan cuenta la gran responsabilidad que ponen en sus pequeños hijos? Los pobres niños pensarán: “No puedo defraudar a mis padres, si saco malas calificaciones no podrán presumir en Facebook!”

    Sin duda estas personas pasan más tiempo en Facebook actualizando su estados y socializando en la Red, que conviviendo con personas de carne y hueso. Deberían mejor salir a la calle y tomarse un café con un amigo, o pasar tiempo valioso con la familia. Y no digamos la productividad que les resta de trabajo; actualizar un estatus toma por lo menos cinco minutos, sumándole las veces que se regresa a ver cuántos “me gusta” llevan y de paso, responder los comentarios, más los diez minutos que  toma ver las fotografías que recién publico el amigo que tienen 20 años de no ver y por supuesto, darles “me gusta”.  ¿Cuánto tiempo productivo pierden?  Y de repente, en su estatus aparece: “Uff, ¡Cuánto trabajo tengo!  ¡Amo mi vida y amo mi trabajo!…”  ¿En serio?

    Por supuesto que no todos los adeptos son así, hay personas que utilizan esta herramienta en forma óptima, comparten información valiosa.  Las celebridades la necesitan; es parte de su imagen.  Las instituciones, asociaciones, empresas, editoriales, comercios etc., se ven beneficiados, ya que en lugar de esos aburridos boletines electrónicos, pueden tener una relación interactiva y dinámica con el público.  Yo amo los cómics de Maxine y seguir diseñadores, tiendas de ropa o bloggers de moda y por supuesto a las editoriales de libros, especialmente a Penguin Classics. Pero ustedes saben bien que no es a ellos a los que me refiero. Sino a esa persona desesperante que lo que provoca decirle es ¡Búscate una vida y búscate que hacer! … ¡Búscate un psiquiatra!

    El autor de la fotografía es Erik André Schrei. Si desean conocer mas sobre su trabajo lo pueden ver siguiendo este enlace.  

    Si desean comunicarse conmigo, lo pueden hacer enviándome un correo electrónico o pueden dejar sus comentarios en esta página.