La novela erótica Las Cincuenta Sombras de Grey de la autora Británica E L James, ha causado un gran revuelo y es considerada, en el Reino Unido como la novela de habla inglesa más vendida de todos los tiempos. Con cifras estimadas al día de hoy, en 70 millones de copias vendidas alrededor del mundo; doce de estos en Gran Bretaña y treinta y cinco en Estados Unidos, tanto en formatos impresos como en digitales (e-book).
La trama gira en torno a la relación de una estudiante universitaria de Literatura, Anastasia Steele, y el joven empresario, Christian Grey. La trilogía se ha hecho famosa por la narración de sus diversos encuentros sexuales, durante los cuales exploran el lado oscuro del romance, a través de la sumisión, el sadomasoquismo y la dominación.
Los críticos literarios han sido muy severos con el libro, argumentando su ”pobreza literaria”. Yo no soy crítica, ni pretendo serlo, sin embargo quisiera abordar la polémica desatada, a través de un análisis sociológico.
Primero, debemos considerar que el valor de cualquier artículo o servicio, lo fija el consumidor en base a la oferta y la demanda. El estándar literario podrá decir que el libro carece de valor, pero hay 70 millones de personas alrededor del mundo que dicen lo contrario y lo han vuelto un “best seller”. Vivimos en Democracia, pero nos manda la tiranía de las mayorías, nos guste o no. Tampoco estoy de acuerdo con los resultados electorales, pero igual tengo que aguantarlos. En lugar de criticar, deberían evaluar qué está sucediendo con esas maravillosas obras, de prosa perfecta, que muy pocos están interesados en leer.
Segundo, el hecho de que los lectores están escandalizados por la carga de erotismo de cada encuentro sexual, y a su vez, experimenten anhelos de vivir experiencias que antes les eran totalmente desconocidas, dice mucho de nuestra sociedad moderna. Creemos vivir en una sociedad liberada sexualmente, pero este fenómeno nos deja claro que una gran mayoría no pasa del sexo misionero, procreativo y falto de imaginación. Una persona que se conoce a sí misma y ha alcanzado su plenitud sexual, no debería ofenderse por un libro así. Para mi sorpresa, muchas son las mujeres que han descubierto a través de esta lectura, un mundo paralelo de posibilidades, antes impensables.
Tercero, este libro es un revés para el feminismo moderno. El personaje principal, Christian Grey, es un empresario exitoso, millonario, guapo, machista, dominante y controlador. Representa todo aquello por lo que las feministas modernas se rasgan las vestiduras y lo consideran abominable. Sería bueno despertar de los sueños y reconocer que el Feminismo bien entendido, surgió de una lucha en sociedades donde las mujeres sólo tenían obligaciones y no gozaban de derechos primordiales (derecho a la educación, al trabajo, al voto, e inclusive el derecho a no usar corsé); y que se convirtió en una corriente dañina, en donde la mujer se masculinizó y el hombre perdió su hombría. Sin embargo, hay millones de mujeres suspirando por un “macho exitoso” como Grey. Algunas feministas argumentan que gracias a ellas, las mujeres se sienten en libertad de buscar este tipo de “pornografía femenina”, un hecho sin fundamento.
La guionista británica, Kelly Marcel, quien ha sido seleccionada por Universal Pictures y Focus Features para escribir el guión que llevará esta trilogía a la pantalla grande, describe a Grey como “un héroe romántico, chapado a la antigua”. Como bien dicen los antropólogos, somos animales, en donde la dominancia la tiene el macho alfa, el más fuerte de la manada; el que tiene más éxito, poder y dinero.
Sólo el tiempo y la historia le darán el valor real a este libro, y si llegará a ser considerado un clásico de la literatura. Sin embargo, no hay duda que nos hace reflexionar sobre nuestra sociedad contemporánea y moderna, nuestros estándares y los valores que supuestamente nos rigen…versus la realidad.
Este artículo fue originalmente publicado en la Revista Intuición, Tercera Edición. Pueden ver el artículo original acá.
Me parece que no hay nadie a quien le agradan las personas que se la pasan dando excusas, sin embargo, la mayoría de nosotros lo hemos hecho, en mayor o menor grado.
Creo que las excusas son una forma de proteger a nuestro subconsciente; es más fácil culpar a alguien o a algo, que reconocer nuestros errores y aceptar la responsabilidad sobre ellos.
Las peores excusas y las que más nos dañan, son aquellas que adoptamos para evitar tomar las riendas de nuestra vida.
Les presento para su consideración y análisis, las ocho excusas que escucho con más frecuencia:
8- No me rasuro las piernas porque estoy sola, no tengo novio, marido, amante etc.
Háyase visto cosa más absurda, y es una de las preferidas de la gran mayoría de solteras. Déjenme decirles que tener las piernas llenas de vellos y parecer un Neardental, no les va a solucionar el problema y mucho menos les ayudará a conseguir novio o esposo.
Yo me rasuro porque me gusta sentirme limpia, libre de vellos. Que absurdo rasurarme sólo cuando tengo una cita o cuando tengo novio. Hay que rasurarse para sentirse femenina, aunque nadie pueda vernos. Si voy a esperar tener a quién mostrarle mis piernas rasuradas, significa que lo hago por alguien más y eso es un grave error. Si les da pereza rasurarse o depilarse, existe la depilación láser, cada día más económica, y con excelentes resultados.
7- No uso ropa interior sexi porque estoy sola, no tengo novio, marido, amante, amigo con derechos, etc.
Muy similar al caso anterior, si no me siento sexy y femenina conmigo misma, cómo me voy a sentir bien con un hombre? Usar ropa sexy, es parte de nuestro encanto, yo la uso y es mi secreto con el mundo, ¡nadie la puede ver sólo yo! Y no me vengan con la excusa de que es incómoda, por qué no es cierto, quizás ciertos tipos de Lingerie sí, pero no son de los que se usan como ropa interior de diario. Cada día hay más estilos y texturas, tan cómodos como sexys. Los hipsters o cacheteros son para mí los mejores. Muchas piensan erróneamente que los calzones, blumers o panties de la abuela son más cómodos, no es cierto! Primero, se marcan en los pantalones ajustados y deforman las nalgas; si tienes caderas grandes o estás pasada de peso, sólo lo harán más evidente. Segundo, como la mayoría los usa de algodón, van aumentando de talla con cada lavada y al final, son más incómodos que una tanga en una talla menor (bien saben a lo que me refiero). Entre un 85 a 90% de las mujeres usa una talla incorrecta de brasier. ¿Cómo te vas a ver sexy si el brasier te deforma los senos? Las pruebas las hacen gratis en las principales cadenas de lencería. Por las variaciones de peso y edad es algo que debería hacerse al menos cada dos años.
6- Estoy muy gorda o gordo y tengo que hacer ejercicio y dieta.
Honestamente no se por qué se repiten tanto; ¿que quieren que les diga? ¡no es para tanto! No, no lo esperen de mí. Mi respuesta es: si vas a estar pasado de peso y no harás nada para cambiarlo, acéptalo y cállate. Valórate y ámate como eres, y si hay algo con lo que no estés satisfecho, acciona para cambiarlo.
No esperen mi empatía, no la tengo, estoy cansada de la gente que se la pasa quejando y no hace nada por cambiar. Yo amo Queen Latifah y esa mujer sabe lucir sus curvas y sus libritas de más, y como ella hay muchas rellenitas encantadoras, felices con sus vidas.
Después de pasar 39 años de mi vida siendo la flaca que todos envidiarán porque podía comer de todo sin subir de peso y bajaba de peso con un simple resfrío, llegaron mis 40 años con un año más de vida, y ¡15 libras de más! Si no fuera por ese bendito 2% de lycra / spandex de los pantalones, hubiera tenido que cambiar todo mi guardarropa. Luego de probar dietas infructuosas, me reconocí incapacitada para hacer dietas. Amo comer. Gracias a mi maravillosa genética (gracias mamá y papá) nunca tuve necesidad de hacerlas. Ahora con 15 libras más, decidí que me veo bien y le hago honor a mi origen Latino luciendo algunas curvas. Descubrí que sin tener que hacer dieta, sólo haciendo un poco de ejercicio, puedo lucir una figura atractiva y hacerle honor a mis 41 años. Me reconozco ser una floja y siempre tengo excusas para no ir al gimnasio, pero trato de enfocarme en que hacer ejercicio no sólo ayuda a al cuerpo, sino que oxigena el cerebro (Brain Rules por John Medina). Y créanme, yo cuido mi cuerpo por vanidosa, pero mi cerebro es mi mayor orgullo y a ese, lo cuido más.
5- Mi novio, novia, marido, esposa etc., no me ama, no me respeta, es un bueno para nada, me es infiel, etc.
Aquí hay dos opciones: dejan a la persona y reestructuran su vida, o se callan. Lo peor es que ya pasamos de los lamentos con amigos y familiares, a estar publicando intimidades en Facebook. Si vas a ser una mosca nadando entre la m***da, tienes dos opciones o te cambias a la miel, o nada entre la m***da, pero acepta tu decisión y sé feliz. Ya dejemos de ser víctimas, el poder del cambio es personal, pero si no lo hacemos, nunca seremos felices.
A la gente le gusta ser escuchada (¿a quién no?), pero ya dejemos de hablar sólo para inspirar lástima…Es un morbo del ser humano, consuelo para bobos. «Yo estaré mal pero ellos están peor» ¡Vaya consuelo!. Si no vas a hacer nada por cambiar lo que te hace infeliz, acéptalo y deja de estar repitiendo las mismas quejas.
4- Voy a remodelar mi casa, hacerme un cambio de imagen, de peinado, color de cabello, etc.
¿Cuando? No necesitas dejarme saber que lo harás, para que luego pasen años y sigas diciendo lo mismo. ¿No te das cuenta que pierdes credibilidad? Hazlo ya y sorpréndeme, no necesito preaviso. Si aún no lo has decidido, hablemos de cosas más productivas, ¿no? Solemos vivir haciendo planes para el futuro y no vivimos el presente. Con pequeños cambios hoy, ya estamos cambiando el mañana. Todo cambio genera bienestar. Para remodelar la casa, sólo necesitas cambiar los muebles de lugar.
Vivimos hoy, no sabemos si mañana estaremos, así que es ahora. El pasado ya pasó y el futuro es incierto, pero comienza HOY. Les recomiendo leer el libro «The Power of Now» de Eckhart Tolle
3- Voy a viajar por el mundo cuando me retire.
¿En serio? Claro, para viajar se necesita dinero, sin embargo yo prefiero ahorrar ahora y viajar en este momento que no necesito ayuda de bastón. ¿Quien me garantiza que cuando me retire tendré dinero? Uno de los lugares que más me gusta es Tailandia. El vuelo directo desde Los Angeles es de 17 horas. ¡17 horas y sin artritis!, durante el viaje casi me da claustrofobia. ¿Y subir al Cusco para luego tomar el tren a Machu Picchu? ¿La selva de Tikal? ¿Las Pirámides de Egipto?, En estos días hasta subir al Empire State Building o la Torre Eiffel significa puestos de seguridad y largas filas; y no hablemos de los aeropuertos que se han vuelto una pesadilla. Nuevamente, ahorremos hoy para poder viajar, gastamos dinero en tonterías, se puede ahorrar si nos lo proponemos. Aprovechemos hoy que estamos vivos y gozamos de salud y juventud. No digo que no viajemos en la vejez, pero creo que las aventuras se disfrutarán más hoy.
2- No tuve tiempo de responder a tu correo, mensaje de texto, o llamada Telefónica.
La gente más ocupada que conozco siempre tiene tiempo para responder, porque administran muy bien su tiempo, por eso mismo pueden hacer tantas cosas.
Yo entre tanto correo y mensaje que recibo, honestamente hay veces que pienso que respondí, porque los leo y respondo mentalmente, pero olvido hacerlo de forma real. Si le doy interés verdadero, les daría seguimiento y no lo olvidaría. Siendo realmente honestos, peco muchas veces de no responder cuando no se qué decir. Así que no es falta de tiempo, es falta de interés. Con los teléfonos inteligentes no tenemos excusa, estamos conectados todo el tiempo.
1- No fue mi intención.
Para mí esta es la peor y la más detestable. ¿Saben qué?, sus intenciones las juzga Dios o su conciencia. Son sus acciones las me han jodido la vida. Lo peor de esta gente es la que de ahí se hacen las víctimas porque les estás juzgando sus intenciones. ¡No! Son sus acciones las que juzgo y sus intenciones me tienen sin cuidado. Como dicen, “el camino al infierno esta lleno de buenas intenciones”.
Algunos ejemplos:
Hombre o mujer infiel: Te juro que no fue mi intención lastimarte, ¿en serio?
Colega de trabajo chismoso y calumniador: no fue mi intención, de verdad pensé que no habías hecho nada, o estabas atrasado y sólo quería ayudar. ¿Ayudar?, ¿en serio? Más detestables son los jefes que prestan oídos a estas cosas, igual pasa en los colegios, escuelas y universidades.
La suegra o suegro metiche … Aquí las historias son demasiadas para enumerar pero estoy segura de que sabrán de las «buenas intenciones» a las que me refiero.
No se cómo hacer para que me entiendan, las intenciones de sus actos no me importan (les comparto un secreto, ustedes no son tan importantes en mi vida como lo creen), son las acciones que generan consecuencias dañinas las que me molestan. Dejen la excusa de «no fue mi intención» que para mí, es la más baja que puede existir y la que más frecuentemente escucho. Esta es una excusa de cobardes. Comencemos a tomar responsabilidad de nuestros actos y afrontar las consecuencias de ellos.
Estas son las excusas que yo escucho con más frecuencia y conste que no estoy libre de pecado; he utilizado algunas de ellas en alguna oportunidad. Me encantaría escuchar las suyas. Siéntanse en libertad de dejar un comentario.
“Las relaciones son complicadas y complejas, ser soltero y divorciado es un reto”.
Yo soy soltera, divorciada y ¡Feliz! La mayoría de gente al escucharme cree que estoy exagerando o completamente loca. En un mundo donde tener una pareja es lo ideal, es impensable estar solo.
Muchas veces me han dicho ¡Lo siento! Cuando respondo que soy divorciada. ¿Lo siento? ¿Por qué? Yo no lo siento, todo lo contrario. Seamos honestos, aunque el número de divorcios aumenta cada día, sigue existiendo un enorme prejuicio social contra “nuestra especie”. La mayoría nos ven como depresivos, promiscuos, perdedores y como si eso fuera poco, nos tienen lástima.
Hoy pretendo mostrarles el otro lado del divorcio, compartiéndoles las vidas de ocho divorciados felices, de cuatro países, religiones, profesiones y orígenes distintos.
Antes de continuar, quiero aclarar que esto no es una Oda o Canto al Divorcio. Creo firmemente que sería maravilloso tener una pareja, con quien disfrutar de una relación estable, amorosa y satisfactoria, en donde ambos luchemos para mantenerla. Conozco personas felices en una relación y coinciden que es un trabajo difícil, una decisión diaria de amar a la pareja y dar lo mejor de sí, sobre todo en los tiempos adversos; las buenas relaciones no se dan solas, requieren esfuerzo y dedicación. Una amiga francesa muy feliz en su matrimonio, me decía que en su vida nunca había trabajado tan duro por algo; a pesar de dirigir un Instituto de Estudios Económico Políticos, escribir libros, participar en debates local e internacionalmente, nada se compara al esfuerzo que ha puesto en trabajar por la relación con su pareja, “es agotador” me decía, sin embargo, “soy muy feliz…”
Déjenme ahora presentarles a V, tiene 36 años, Directora de Ventas de un grupo muy importante de Desarrollo Inmobiliario. Es una mujer muy guapa, sexy, del tipo de belleza que pudo haber sido modelo profesional en su juventud y que aparenta diez años menos de su edad, con clase y elegancia, en su comportamiento y forma de vestir. Encantadora y de gran calidez humana. Además, es divorciada y feliz. V, se casó a los 20 años y tuvo tres niños. Casada alrededor de ocho años, considera que lo peor es la gente que manifiesta tenerle lástima, sin embargo considera que su “vida cambió para bien” con su divorcio. Aunque aumentó la presión y ahora tiene que criar a sus hijos sola. No desea volver a casarse, pero no descarta rehacer su vida sentimental si encuentra a alguien con quien comparta sus mismos valores y metas; quien tenga sus mismas prioridades y sepa respetar a una pareja, pero definitivamente no necesariamente contraería matrimonio de nuevo. Los hijos de V eran muy pequeños cuando se divorció, no recuerdan lo que era tener a sus padres juntos, lo que ha contribuído a que sean chicos con una actitud emocionalmente sana. “Estoy muy feliz y muy agradecida por todo lo que tengo, me siento bendecida con mis hijos y ellos significan todo para mí. Mi felicidad es su felicidad e intento enseñarles con mi propia vida y mi ejemplo cómo deben de luchar por lo que creen y quieren”.
S, tiene 40 años y es Administrador de Empresas, es un hombre atractivo, exitoso e inteligente. Para él, el divorcio sí lo ha hecho más feliz, “Estando casado era infeliz porque vivía para alguien más que no era yo. Divorciado vivo para mí, el resultado es que tengo gran energía interna y me sirve para transmitirla inconscientemente a los que me rodean y lo principal: una relación de calidad con mis hijas a quienes adoro. Me ven feliz y por ende ellas son felices”. S, no desea volver a casarse pero no descarta una relación con una mujer inteligente, madura y que sea amigable con sus hijas. Lo más difícil de su divorcio fue entrar en conflicto con sus creencias religiosas, que no aceptan el divorcio, por lo que optó por alejarse de la religión, sin embargo dice estar muy cerca de Dios. Considera que sus hijas sufrieron por el divorcio, pero sufrían más cuando ambos padres vivían bajo el mismo techo. Hoy puede verlas felices, adaptándose a su nueva vida y aprendiendo a repartir su tiempo entre cada uno de sus padres. No lo considera el escenario ideal, pero ahora es su realidad.
R, tiene 39 años y es Empresario, un hombre admirable puesto que tiene sueños de un mundo mejor. Empresario exitoso, atractivo, buen amigo. Le gustaría volver a casarse si encuentra a la persona correcta. R, compartió algo muy sabio y maduro “Yo siento que la primera vez buscas para casarte a una persona que tiene lo que te gusta, dejando pasar por alto lo que no te gusta. Considero que la segunda vez, se pone más importancia en lo que él o ella no tienen. Yo no digo que esto sea necesariamente bueno o malo, pero es como es. Consecuentemente toma más tiempo lograr un segundo matrimonio pero considero que por lo general llega a ser una mejor relación”. R se casó a los 32 años y estuvo casado alrededor de 5 años, no tuvo hijos y se considera una persona feliz viviendo plenamente su vida. “Soy feliz, y si alguna vez me vuelvo a casar será solamente si mi felicidad aumenta con ese matrimonio”.
M, tiene 37 años y es Corredora de Bienes Raíces. M, es una de mis mejores amigas. Es una mujer hermosa, petite y atractiva. Conozco poca gente que se vista con más elegancia y gusto que ella. En realidad ni en la playa la he visto con algo fuera de lugar y o que le haga perder el glamour. Su buen gusto se refleja no solo en la forma de vestir sino en su hogar y en su trabajo. Lo que hace, lo hace con excelencia. Como persona es admirable y haría lo que fuera por ayudar a un familiar o un amigo. Bella por dentro y por fuera. M, se casó a los 23 años y lleva 6 años divorciada. Tiene dos hijos los cuales considera que no fueron afectados con el divorcio. Su divorcio se llevó a cabo en términos amigables, maduros y sin discusiones con su ex marido. M se considera una mujer muy feliz, vive su vida al máximo y por el momento su prioridad es su trabajo, del cual depende económicamente, sus hijos y la felicidad de ellos. Su pareja ideal en sus palabras sería “un hombre divorciado, con hijos al igual que yo, cariñoso, inteligente, divertido con buenos modales y valores, buen profesional, guapo con alta autoestima y que la relación con su ex esposa no fuera un problema o algo negativo para nuestra relación”. Lo más divertido que alguien le ha dicho es que debe de estar loca por querer volverse a casar.
C, tiene 46 años y es Ingeniero en Sistemas. Es un hombre sexy, profundo y encantador. Se casó cuando tenía 27 años y se divorció hace 10 años. Su hijo tenía 3 años por lo cual no recuerda cuando sus padres vivían juntos y esta muy adaptado con esta situación. A C, le gustaría volver a casarse, pero no está activamente buscando a nadie. Sin embargo le gustaría conocer a una mujer con la que el pueda sacar lo mejor de sí. Una mujer que lo encuentre atractivo, deseable y que lo aprecie con un amor verdadero, un amor profundo. “Lo que deseo es amar, un amor que supere los placeres de este mundo, una mujer madura e inteligente. Deseo una relación llena de confianza, afecto, deseo, compasión, amor y armonía. Busco a mi mejor amiga, una amante y compañera para toda la vida, todo en una misma persona”. El se considera feliz, se considera un hombre que ha logrado alcanzar sus sueños, un hombre que se ha hecho a sí mismo a pesar de sus orígenes humildes. Busca constantemente la verdad y aunque ha alcanzado éxito en la vida, desea lograr aún más. Su talón de Aquiles, es el hecho de que él y su hijo viven ahora en países distintos y aunque comparte con él bastante tiempo, quisiera que las cosas fuesen distintas. “Soy una persona positiva y no me dejo llevar por pensamientos negativos”.
A, tiene 42 años, Diseñadora Industrial es una mujer sexy, le gusta llevar una vida sana y el ejercicio es una parte importante de su vida. A, no está segura de que le gustaría volver a casarse. Se casó a los 25 años y lleva tres años divorciada. Tiene una sola hija y gracias a la madurez con la que ella y su ex esposo han llevado el divorcio, se encuentra completamente adaptada y se considera una persona feliz que ha alcanzado sus metas y vive la vida en plenitud.
A, tiene 41 años es modelo y escritor. Es un hombre guapo, inteligente y que le gusta analizar la vida desde varios ángulos, su pasión son los autos y las motocicletas. Se casó cuando tenía 30 años y lleva seis años divorciado, estuvo separado otros dos años antes. Luego de su divorcio ingresó a la Universidad y obtuvo el título de Escritor Creativo y Lengua Inglesa. A, no descarta la posibilidad de volverse a casar si conoce a la persona correcta. Le gustaría conocer a alguien inteligente con una actitud alegre y optimista de la vida. Se considera una persona feliz, quizás un 50 % feliz, puesto que el ahora desea alcanzar su éxito profesional en la vida. A, no tiene hijos.
Finalmente C, ella tiene 45 años, se dedica al Catering, y es una mujer hermosa por dentro y por fuera. Desea aprender cosas nuevas y ser una mejor persona cada día. Su mayor conflicto luego del divorcio fue recuperar su identidad, ya que muchas personas solo le conocían por el nombre de casada. Le gustaría volverse a casar si conoce a un hombre feliz y emocionalmente independiente. Sus hijas están adaptadas con el divorcio y son unas jovencitas felices. Ella se casó a los 27 años y lleva 8 años divorciada. Se considera una persona 100 % feliz.
¿Que tienen estas personas en común aparte del hecho de ser divorciados? La respuesta es muy sencilla, todos aprendieron a amarse, aceptarse, valorarse y respetarse a sí mismos. Aprendieron que no necesitan de una persona para sentirse validados en su vida, dejaron las ataduras emocionales. Cuando necesitas y dependes de alguien para ser feliz, te encuentras en serios problemas.
Ninguno está pasando por una fuerte depresión ni desea cortarse las venas, viven cada día al máximo y con intensidad.
No existe divorcio fácil, pero si se llega a ese punto, debe afrontarse con madurez y objetividad. ¿Esa era la idea no? Dejar de pelear y terminar una relación que no estaba funcionando. Sin embargo, debido a la inmadurez de una gran mayoría de divorciados, nos incluyen a los que sí vivimos plena y sanamente felices, en el mismo estereotipo; personas inestables, que llevan relaciones adictivas e incapaces de romper ataduras.
Nos llaman promiscuos, ¿Promíscuos? Las personas más promiscuas que conozco están «felizmente casados» o en una relación. Cuando estás divorciado no tienes necesidad de serlo.
Hay otro mundo más allá de esas personas, gente estable y feliz como los que les he presentado el día de hoy. Ninguno dijo que era fácil. Muchos nos llaman perdedores y cobardes porque no luchamos por la relación, déjenme decirles algo muy personal. Yo necesité mucho valor y fuerza tomar la decisión de divorciarme, hubiese sido mucho más fácil seguir como estaba. No luchar por mi felicidad y mantener el estatus, pero hubiera faltado a mis principios y creencias, renunciando a mi felicidad. Lo veo como un acto de coraje, un salto al vacío, a un abismo que no sabía a dónde me llevaría, pero necesario para crecer como persona. La responsabilidad era muy grande y el temor aún mayor, ¿Qué tanto sufrirá mi hijo? ¿Le haré daño a mi esposo? ¿Qué dirá mi familia y amigos? ¿Que será de mí? ¿Podré rehacer mi vida?
Cobardes créanme que no somos, nada está más lejos de la verdad. Y gracias a ese acto de valor puedo decir que soy una persona feliz y realizada, porque aprendí a ser feliz conmigo misma y que si tengo la suerte de conocer a esa persona con quien quisiera compartir mi vida, será porque no dependo de ella para ser feliz, será alguien con quien deseo compartir mi felicidad, que me complemente y con quien pueda ser una mejor persona.
No me resta más que agradecer a mis maravillosos amigos divorciados que con su ejemplo y experiencias han enriquecido mi vida y la de quienes nos leerán y desearles de todo corazón que sigan siendo felices. Y a mis lectores les agradezco el tiempo dedicado a esta lectura, se que fue un poco más largo de lo que suelo escribir, pero era necesario. Me encantaría conocer sus comentarios. ¡Gracias!
«Hay hay dos maneras de vencer la crueldad de nuestro entorno: podemos ser más fuertes o podemos ser más inteligentes, elegimos lo último». John Medina, Brain Rules.
Esta es la forma en la que el ser humano evolucionó. Judy DeLoache de la Universidad de Virginia, identificó la función cerebral que se conoce como el razonamiento simbólico. Nuestros ancestros evolutivos como indica Medina, no tuvieron que volver a caer en la misma arena movediza, porque podían comunicárselo a los otros, inclusive aprendieron a poner señales. Gracias a las diversas manifestaciones del lenguaje podemos extraer una gran cantidad de conocimiento sin tener que experimentarlo personalmente. Y es esta la gran diferencia que existe entre el hombre, el gorila, el gato, la ballena, etc.; aprendimos a transmitir nuestros conocimientos a las siguientes generaciones, lo que nos situó a la cabeza de la cadena evolutiva, a pesar de ser una de las especies más débiles.
Parte de esta función cerebral es la comunicación verbal que desarrollamos a través del lenguaje. Estoy convencida de que mi cerebro no evolucionó correctamente o tiene algún defecto en esa área, me explico. Comparo el proceso de comunicación con la terapia intravenosa (venoclisis): Hay un recipiente que contiene los fluídos (en este caso, información, el cerebro), ésta es enviada a la boca por medio de un conducto (un canal) y para regular la velocidad y la cantidad de fluído (palabras) existe lo que se conoce como cámara de goteo y es ésta precisamente, la que estoy segura que no me funciona correctamente.
Yo pienso rápido, hablo rápido; así me comunico. He querido pensar que se debe a mi signo zodiacal Géminis, que según los astrólogos su astro regente es Mercurio (los Griegos le conocían como Hermes), y puede moverse a altas velocidades. A diferencia de un Tauro, que necesita tiempo para procesar la información; una de las diferencias por las cuales ambos signos pueden desesperarse mutuamente. Como buen Géminis puedo absorber grandes cantidades de conocimiento e información rápidamente, por lo que me resulta lógico comunicarlo igual de rápido… Sin embargo, como no creo en la Astrología, descarté esa teoría y acepté que simplemente mi “cámara de goteo” no funciona como debiera y la información sale de mi boca sin regulación.
¿Ustedes se preguntaran qué hay de malo en esto? Creo que el principal problema radica en que una gran mayoría de gente dice valorar la honestidad, pero en la práctica resulta ser falso y me causa problemas constantemente. Seamos honestos, la verdad puede ser difícil de aceptar. He llegado a pensar que estoy rodeada de gente masoquista, porque me siguen preguntando qué opino de esto o aquello y se molestan con mis respuestas. Mi jefe es uno de ellos, cuando me pregunta sobre algún tema, y como mi cámara de goteo no funciona como debiera, fluyen los datos sin control, saliendo todo aquello que se me cruza por la cabeza, incluyendo información no solicitada. Y me vuelvo a preguntar, si no quieren una respuesta honesta, mejor no deberían preguntarme. Con los años, madurez, golpes y malas experiencias, logré detectar este problema, y trato de no responder o hacerlo de forma ambigua, que pueda prestarse a la interpretación que cada cual le quiera dar.
Esta es una de las razones por las cuales no comprendo el arte Abstracto: tienes que interpretar los sentimientos del artista, en contraposición al Realista, que lo que ves, es lo que está representado. Honestamente carezco de paciencia, y en muchos casos de tiempo o interés, para ponerme a interpretar lo que el artista quiso representar. Las pocas veces que lo he intentado, he fallado terriblemente. Yo veo una bolsa plástica negra con un palo de madera, ¿Y me dicen que el autor quiso representar con esto la lucha intelectual de la Revolución Francesa? O esas manchas de colores, que para mí no significan más que un ataque de ira de algún niño en posesión de un lienzo y pinturas. ¿Y resulta que es la alegría de una madre que acaba de dar a luz a su primogénito? Me disculpo públicamente, pero no lo comprendo.
Para mí, arte es el David de Miguel Ángel, o las pinturas de Van Gogh, que si bien son estilos diferentes, no hay duda de que es un florero con Girasoles o una Noche Estrellada.
Gracias a la Neurociencia, hoy podemos valorar la comunicación y el razonamiento simbólico como una de las claves primordiales de la evolución del hombre primitivo al actual. Sin embargo, considero que en la gran mayoría de los casos debemos aprender a regular la cantidad de información o la forma en que la expresamos, sobre todo en las redes sociales, situaciones laborales y personales. Tomen el consejo de esta experta en la materia y aprendan como seres humanos evolucionados, de los errores ajenos, o sea, los míos.
En la fotografía que aparece abajo, fuí fotografiada por el talentoso André Schrei en mis diferentes etapas de meter la pata, comunicación, racionalización y ¡Oops!
¿Se han preguntado alguna vez por qué la gente escribe tanto en Facebook? Por qué no valoran su privacidad y la de sus seres queridos, exponiéndose públicamente al ridículo?
Para mí los inicios de Facebook fueron fantásticos; pude reencontrarme con mucha gente querida de mi pasado. He vivido en tres países y por razones de trabajo, convivido y conocido gente de todo el mundo. Ha sido maravilloso conectarme con todos esos amigos, colegas, y familiares, especialmente. Sin embargo, desde hace algún tiempo, visitar Facebook me resulta fastidioso; se ha convertido en una “galería de egos”, donde muchos de sus usuarios viven sus cinco minutos de fama diariamente y repetidas veces al día…y como soy curiosa, decidí investigar al respecto. Para mi sorpresa, me encontré que ya existen muchísimos estudios, unos más profesionales que otros, sobre el Fenómeno Facebook.
Facebook sube la autoestima. Los investigadores, Jeffrey T. Hancock, Profesor de Ciencias de la Computación y Comunicación de la Universidad de Cornell y la Profesora Asistente de Artes de la Comunicación, Catalina L. Toma de la Universidad de Wisconsin, son los autores del estudio “Autoafirmación subyace bajo el uso de Facebook” (Self-Affirmation Underlies Facebook Use). De acuerdo a los investigadores, los usuarios de la red social “inconscientemente gravitan sus perfiles en línea para aumentar su autoestima”. Más que una pérdida de tiempo, Facebook “puede ser psicológicamente importante porque nos suministra de una sensación de bienestar a un nivel profundo”, indica Hancock. “La extraordinaria cantidad de tiempo que las personas pasan en Facebook puede ser un reflejo de su capacidad para satisfacer las necesidades del ego que son fundamentales para la condición humana”, agrega.
Bajo esta premisa, podríamos asegurar que Facebook tiene un efecto positivo en nuestras vidas, pues todos necesitamos tener “algo” que nos levante el ego de vez en cuando. Muchos son los autores motivacionales que hablan sobre la importancia de tener un ritual, una canción, una lista de cosas que nos suban la autoestima, en determinado momento de tensión emocional. La autora Sonia Choquette, hace énfasis sobre la importancia de esto.
Ahora bien, me pregunto, ¿Vivimos dentro de Facebook? ¡NO! Vivimos dentro del mundo real, dentro de un intercambio físico con personas y no dentro de un mundo virtual. ¿Donde estan los “me gusta” de facebook cuando voy a entrar un salón repleto de gente para dar una conferencia? ¿Donde esta Facebook cuando necesito sentirme bien conmigo misma para asistir a una fiesta? La realidad es otra, y no podemos engañarnos. Podemos engañar a nuestros amigos de Facebook cuando subimos la fotografía que nos tomamos en la fiesta; nuestros “amigos” le dan “me gusta” y comentan lo bien que nos vemos en la imagen. Sin embargo, la imagen no refleja todo lo que ocurrió en esa fiesta, y mucho menos todo lo que sucede en nuestras vidas. No podemos engañarnos a nosotros mismos.
Que maravilloso que Facebook sea un facilitador de autoestima, pero que triste que tengamos que recurrir a él todo el tiempo, para sobrellevar nuestra vida miserable. Sería más beneficioso buscar la razón de nuestra infelicidad, para poder cambiar esa REALIDAD.
Hay personas que cambian de estatus cada cinco minutos; informándonos qué están cocinando para la cena, en dónde están tomando café, si están tristes, si se cayeron y se enfermaron, subiendo fotos enseñando sus físicos con poca ropa y demasiada piel…Ahh y no puede faltar la mamá que nos comparte las calificaciones de sus hijos… ¡Patético!!! ¿No se dan cuenta la gran responsabilidad que ponen en sus pequeños hijos? Los pobres niños pensarán: “No puedo defraudar a mis padres, si saco malas calificaciones no podrán presumir en Facebook!”
Sin duda estas personas pasan más tiempo en Facebook actualizando su estados y socializando en la Red, que conviviendo con personas de carne y hueso. Deberían mejor salir a la calle y tomarse un café con un amigo, o pasar tiempo valioso con la familia. Y no digamos la productividad que les resta de trabajo; actualizar un estatus toma por lo menos cinco minutos, sumándole las veces que se regresa a ver cuántos “me gusta” llevan y de paso, responder los comentarios, más los diez minutos que toma ver las fotografías que recién publico el amigo que tienen 20 años de no ver y por supuesto, darles “me gusta”. ¿Cuánto tiempo productivo pierden? Y de repente, en su estatus aparece: “Uff, ¡Cuánto trabajo tengo! ¡Amo mi vida y amo mi trabajo!…” ¿En serio?
Por supuesto que no todos los adeptos son así, hay personas que utilizan esta herramienta en forma óptima, comparten información valiosa. Las celebridades la necesitan; es parte de su imagen. Las instituciones, asociaciones, empresas, editoriales, comercios etc., se ven beneficiados, ya que en lugar de esos aburridos boletines electrónicos, pueden tener una relación interactiva y dinámica con el público. Yo amo los cómics de Maxine y seguir diseñadores, tiendas de ropa o bloggers de moda y por supuesto a las editoriales de libros, especialmente a Penguin Classics. Pero ustedes saben bien que no es a ellos a los que me refiero. Sino a esa persona desesperante que lo que provoca decirle es ¡Búscate una vida y búscate que hacer! … ¡Búscate un psiquiatra!
El autor de la fotografía es Erik André Schrei. Si desean conocer mas sobre su trabajo lo pueden ver siguiendo este enlace.
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