Categoría: películas

  • Innovación, creatividad y plagio

    Innovación, creatividad y plagio

    El día de ayer se conoció la noticia que el director, Guillermo del Toro, ha sido denunciado por plagio, en medio de las votaciones al Oscar, donde su película «La forma del agua», es una de las nominadas. Esta película se ha llevado los principales galardones del cine y se considera una de las principales contendientes para llevarse el Oscar a mejor película. ¿Quién lo demanda? Lo demanda el hijo del fallecido escritor y ganador al premio Pulitzer, Paul Zindel, quien asegura que la obra de Guillermo del Toro utiliza demasiados elementos de la obra que obtuvo el premio Pulitzer en 1971.

    Del Toro asegura que no conocía la obra, y lo mismo indican los estudios Fox quienes son los responsables de la cinta.  Es difícil saber en estos casos la verdad, y lo más probable es que se resuelva en la corte o con un acuerdo entre las partes.

    Adicional a esto también se descubrió recientemente por medio de un software, que William Shakespeare plagió algunas de sus obras del trabajo del escritor George North. Quien escribió un libro a finales del siglo XVI y fue una conocida figura en la corte de la reina Elizabeth I, de Inglaterra. Al parecer Shakespeare no sólo utilizó las mismas palabras de North, sino que las empleó en escenas y contextos similares.

    Ahora bien, ¿qué es el plagio? Según el diccionario de la RAE plagiar significa, «Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias». El plagio es tan antiguo como el ser humano, siempre ha existido y por eso la legislación protege los derechos de autor. Hoy día, que es tan sencillo «copiar y pegar», de un texto ajeno, se da con muchísima frecuencia. Los jóvenes no respetan los derechos de autor y es frecuente escuchar a profesores y catedráticos hablar de este problema tan generalizado en nuestros días.

    Por su parte, Peter Thiel profundiza sobre la innovación y la creatividad en su libro, «De cero a uno». Para Thiel es más fácil copiar que hacer algo nuevo. Algo nuevo sería partir de 0 hasta 1 y copiar iría de 1 a n. Esto no significa necesariamente que copiar sea malo. Pongamos el ejemplo de la televisión, ¿quién la inventó? La respuesta no es tan sencilla porque había al menos unas 50 personas, alrededor del mundo, trabajando en proyectos similares, pero se le atribuye con más frecuencia a 3 inventores, John Logie Baird, Philo Taylor Farnsworth y Charles Francis Jenkins. Sin embargo, no podemos acusar de plagio a empresas como Samsung quienes nos introdujeron a las televisiones inteligentes. Estas empresas partieron de 1 o sea del invento de la televisión, para llevarnos a una versión mejorada de la misma, aun así, parten de una creación existente.  Por otro lado, Steve Jobs nos trae el primer iPod, el cual, si podemos decir con confianza que partió de 0 a 1, al igual que Mark Zuckerberg, con Facebook. Necesitamos de esta creatividad para mover el mundo. Copiar es mucho más fácil que innovar.

    En el tema de las obras literarias, musicales, plásticas etc., es mucho más complejo. Dos escultores pueden estar trabajando en obras similares sin conocer la existencia el uno del otro. Sin embargo, esas fantásticas coincidencias, no constituyen un plagio, si ambas son obras originales de su autor, que quizá por el uso de una técnica o una idea particular, llegaran a hacer creaciones muy similares. Por ello existen hoy en día mecanismos para que estos trabajos puedan ser registrados, porque, así como hay coincidencias, existen muchas personas, dispuestas a copiar y lucrar del trabajo intelectual del ajeno.

    Al final del día es una cuestión de ética. ¿Cuántas veces al día no recibimos cadenas de textos, citas motivacionales, caricaturas, etc., en los cuales no citan al autor? Hace poco tuve conocimiento de un individuo que copia tuits ajenos y los transcribe a Facebook como propios, ¡el colmo! Lo que demuestra no solo una pobreza intelectual muy grande sino una total falta de valores. Tomemos consciencia de esto, ya que creando e innovando es como saldremos adelante.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario El Siglo, el 23 de febrero de 2018. Puede ver el original acá.

  • Destruir el pasado

    Destruir el pasado

    Cada día se impone con más fuerza la corriente que busca destruir el pasado, con el pretexto de la reivindicación. Se busca anular aquello que nos incomoda. Hay una célebre frase que se le atribuye a Nicolás Avellaneda, que versa, «Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla (tomada de Cicerón)».  Algunos historiadores, niegan esta afirmación, y estoy parcialmente de acuerdo. La historia nunca se repite igual, es imposible. Hitler, Stalin, Torquemada, Genghis Khan, etc., ya están muertos. Pero eso no impide que otros peores o mejores que ellos estén por venir. Y por ello, es importante estudiar la historia. Mas no aquella historia que se acomoda a la ideología y a la agenda política. Sino más bien, la historia que presenta ambos lados de la moneda, con lo bueno, lo malo y lo feo.

    El documental “Under The Sun” del cineasta Vitaly Mansky. Nos muestra cómo la propaganda oficial en Corea del Norte es creada y como los niños estudian la versión oficial de la historia. Lo irónico, es que en el mundo occidental está sucediendo lo mismo y sin la necesidad de tener un dictador como Kim Jong-un. La tecnología nos permite tener acceso tanto a las versiones oficiales como a las no oficiales, podemos por nosotros, mismos analizar los hechos narrados por distintos interlocutores y sacar nuestras propias conclusiones. Tristemente, muchos prefieren seguir la versión que no los incomoda, aquella que valida sus creencias, sin importar cuál sea la verdad.

    Desde los incidentes ocurridos en Charlottesville, en los Estados Unidos, ha comenzado una campaña para la destrucción de las estatuas confederadas, la misma se está extendiendo a todo aquello que es políticamente incorrecto. Como sucedió con la estatua de Fray Junípero Serra, que apareció decapitada en Santa Bárbara, California, por genocida. Lo que ignoran quienes la destruyeron es que este fraile luchó por los derechos de los indios. Daesh hace exactamente lo mismo en cada territorio que ocupa, y eso ya nos costó a la civilización occidental la destrucción de la ciudad romana de Palmira y tantos otros tesoros que son parte la historia de la humanidad, nuestra humanidad. Ilusamente creen que están haciendo historia, al destruirla.

    En Guatemala, vamos por el mismo camino y no es que tengamos muchas estatuas para derribar, pero se está intentando cambiar la historia. Como lo está evidenciando la crítica al cineasta guatemalteco, Kenneth Müller, por motivo de su nueva película, «Septiembre: un llanto en silencio». La película narra lo ocurrido a su familia. Específicamente el terrible atentado terrorista perpetrado por la guerrilla el 5 de septiembre de 1980, cuando hicieron estallar bombas en diferentes puntos de la capital, incluyendo el Parque Central. A Müller se le acusa de atacar a la guerrilla y defender al ejército, pero él dice una gran verdad, «la historia que cuentan a los jóvenes es de las atrocidades que cometió el ejército y obvian las que cometió la guerrilla». Aprendamos a vivir con la historia, con la que nos gusta y con la que no, y sólo así podremos evitar que se den las mismas condiciones para que suceda algo similar o peor.

    Este artículo de fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 29 de septiembre de 2017. Puede ver el original acá.

  • El aprendizaje

    El aprendizaje

    Hace unos días encontré a una conocida, ella iba con sus hijas y habían ido al cine a ver «Guardianes de la Galaxia 2». Le pregunté, —¿qué tal está la película? En realidad, yo no tenía el menor interés, pero es el tipo de cosas que uno pregunta por cortesía o hipocresía, no sé.  Ella me indicó que le gustó y sus hijas asintieron afirmativamente.  Para mi sorpresa, se dirigió a sus hijas y les preguntó, —A ver niñas, ¿cuál fue el aprendizaje que sacaron de la película? Una de las hijas es adolescente y la otra quizá tenga unos diez u once años. La hija mayor giro los ojos hacia arriba y no dijo nada, la pequeña en cambio, muy vivaz respondió, —A veces buscamos cosas en otros lugares que en realidad siempre hemos tenido a nuestro lado.  Me pareció un excelente comentario, y aunque yo no he visto la película, la madre y la hermana mayor asintieron. Ahí terminó el encuentro y cada cual siguió su camino.

    Aunque pareciera un encuentro casual, me dejó con un mal sabor de boca. ¿Por qué tiene que haber un proceso de aprendizaje consciente al ver una película de Marvel? Sobre todo, si esa película es «Guardianes de la Galaxia 2» ¿Por qué esa madre tiene que pensar que todo tiene un aprendizaje consciente? ¿No podemos disfrutar de una película por simple entretenimiento?

    Me explico, desde que nacemos estamos aprendiendo y no terminamos de aprender hasta el último día de nuestra existencia. Pero una cosa es la instrucción formal, la consciente y otra muy distinta la vivencial. La que nos da la experiencia, la vida, los errores.

    No me parece correcto atormentar a los niños con este tipo de preguntas, una cosa es preguntarles si les gustó la película y ¿por qué? o cuál fue su parte favorita, etc. Y otra muy distinta es robarles el placer del entretenimiento para que nos digan que aprendieron. Las personas más exitosas son aquellas que nunca terminan de aprender, las que aman el conocimiento, pero pocas de ellas, pensarán que una película de ese tipo les dejará un aprendizaje formal. La función de ese tipo de películas es entretener, no educar. No me quiero imaginar, las preguntas que les hará a sus hijas cuando leen un libro, ¡con razón de adultos no quieren leer ni la etiqueta de la pasta dental!

    Yo me autodenomino una bibliófila, algunos me dirán ratón de biblioteca, pero les soy honesta, hay libros que no me dejan absolutamente nada, los leo por entretenimiento, porque disfruto su lectura, mas no con el ánimo de aprender. Evidentemente, siempre aprendemos algo de un libro, por ejemplo, el uso correcto del lenguaje, si está bien escrito y editado. O la experiencia de no volver a leer a ese escritor o ese género. El valor a largo plazo es muy alto, pero si yo viera la lectura como aprendizaje, seguramente no leería nada.

    El ser humano, y en especial los niños necesitan distraerse, aprender mediante el juego y la diversión, e inclusive el aburrimiento. No los torturemos de esa forma para pretender ser padres modelo.

    Este artículo de opinión fue publicado originalmente en el diario Siglo.21, el 19 de mayo de 2017. Puede ver el original acá. 

  • El mundo al revés

    El mundo al revés

    En el mundo al revés los terroristas son víctimas, los ladrones son héroes y la sociedad acepta el matrimonio de niñas de 10 años con hombres mayores.

    Cuando mi hijo estaba más pequeño solía jugar el mundo al revés. La gran mayoría de fines de semana íbamos a la playa y durante el camino él se ponía a jugar el mundo al revés. Me decía cosas como: “En el mundo al revés, los perros vuelan”, “me gusta la sopa de zanahoria”, «mi gato me cuenta historias antes de dormir”, “voy a la escuela solo los sábados y los domingos” y así sucesivamente hasta llegar a nuestro destino. Siempre agradecí que la playa en Panamá quedara cerca de la ciudad. De otra manera, en mi mundo al revés hubiese deseado que los niños vinieran con un botón de “mute”.

    Hoy día me pregunto, ¿Estaremos viviendo en el mundo al revés?

    Les voy a dar tres ejemplos recientes para que reflexionemos y podamos responder a la interrogante: ¿Vivimos en el mundo al revés?

    Que alguien me explique ¿cómo justificas haberte convertido en un asesino a sangre fría por haber sido un inmigrante oprimido? ¿Cuantos inmigrantes latinoamericanos no viven en completa opresión en los Estados Unidos? ¿Cuántos de ellos se han convertido terroristas internacionales?

    Bajo la lógica de Chomsky, Hitler fue igualmente oprimido por los judíos. Específicamente hablemos de cuando Hitler en su juventud ansiaba convertirse en pintor y aplicó para ingresar a la Academia de Bellas Artes de Viena y fue rechazado en dos ocasiones (1907 y 1908), por “no estar capacitado para la pintura”. Hitler creía que había sido un profesor judío el que había rechazado su ingreso. Durante la ocupación alemana de Austria (1938 – 1845) la Academia de Bellas Artes fue obligada a reducir el número judíos que trabajaban para esa prestigiosa institución. Los directores de la Academia opusieron resistencia, pero fueron obligados de todas formas.

    Para muchos esta historia marca el inicio del odio del joven Hitler hacía los judíos y lo que desembocaría en uno de los genocidios más terribles de la historia.

    En el mundo al revés los asesinos terroristas y genocidas son unas pobres víctimas oprimidas por la sociedad.

    • Alfonso Portillo, expresidente de la República de Guatemala, confeso y convicto por el delito de conspiración para el lavado de dinero. Y no olvidemos su famosa frase, «No maté a uno ¡sino a dos! Y si eso hice por mi familia ¿qué no haría por mi país?”. Con relación a las acusaciones en su contra por el delito de asesinato en Chilpancingo, México. Se ha convertido al día de hoy en una de las figuras decisivas en la contienda electoral del 2015.

    ¿Qué nos esta pasando? ¿Qué clase de sociedad es esta donde el delincuente se convierte en el héroe? Por favor, no quiero escuchar más críticas contra la corrupción del gobierno actual o de los pasados. Aquí por lo visto ser un ladrón esta permitido y hasta es aplaudido.

    Sí ya se, en el mundo al revés el criminal se convierte en el mesías salvador.

    • En febrero fue el lanzamiento de la adaptación cinematográfica de el libro “Las Cincuenta sombras de Grey”. Las redes sociales fueron invadidas por ataques contra la película, desde cartas de una madre, un psicólogo, un rabino, un cura etc. Los argumentos iban desde los más pudorosos hasta aquellos que dicen que la cinta (y los libros) incitan al machismo, el abuso y la misoginia. Habrán sido ustedes testigos de que no había momento del día sin que alguien publicara en las redes sociales algo en contra de la mentada película y eso duró al menos tres semanas.

    Las feministas y los puritanos se dieron gusto en atacar la cinta. Lo que a mi criterio solo generó más curiosidad por parte de los no se habían enterado que los libros existían y terminaron viendo una cinta que sin el apoyo de tanta publicidad (positiva o negativa, da igual), no hubiese estado dentro de sus preferencias.

    Yo me pregunto, ¿dónde están los detractores de las Cincuenta sombras de Grey cuando salen noticias escalofriantes como las de los matrimonios en Guatemala de alrededor de cinco mil niñas entre 10 y 14 años? Me tiene sin cuidado la mujer mayor de edad que cuenta con dinero suficiente para ir al cine o la que decide libre y voluntariamente leer los libros de las Cincuenta sombras de Grey. Lo que me aterra es que niñas de 10 a 14 años sean obligadas a casarse y las redes sociales hacen total SILENCIO. Las “feminihistéricas” solo están presentes cuando las cosas son “cool” y suceden en los centros urbanos (mejor si es en Hollywood), pero se ausentan de las verdaderas necesidades. Ya quisiera ver la misma euforia de las detractoras del señor Grey gritando, haciendo foros, protestando y posteando las cartas de padres, madres, psicólogos y guías espirituales sobre la aberración que es el matrimonio infantil. ¡¿Qué nos pasa Guatemala?!

     En el mundo al revés es aceptable el matrimonio infantil pero el señor Grey (un personaje ficticio), se encuentra entre los criminales más buscados.

    Respóndanme por favor, ¿Vivimos en el mundo al revés?

  • La mujer invisible

    La mujer invisible

    Charles Dickens es uno de mis autores favoritos, no solo por su narrativa sino por la fuerza de sus mensajes morales. En una sociedad como la actual, es refrescante leer historias como Nicholas Nickleby, La Pequeña Dorrit, Historia de dos Ciudades, Un Cuento de Navidad, etc. Donde el honor, la moral y la familia, así como algunos temas de sensibilidad social, son el argumento central de sus obras. Dickens es el principal autor de la época Victoriana, y fue considerado una autoridad moral en su época.

    No puedo expresarles con palabras mi sorpresa, cuando descubrí que Dickens dejó a su esposa luego de 22 años de matrimonio por una actriz británica 27 años menor que él, Ellen (Nelly) Ternan. Deshizo su hogar, y se llevó con él a sus hijos. Solo el mayor, Charley, se reveló ante esta situación.

    La Mujer Invisible es el título del libro de la autora británica Claire Tomalin que será llevada a la pantalla grande por Ralph Fiennes, quien dirige y actúa en la cinta; y cuyo reparto incluye a Felicity Jones, Kristin Scott Thomas, Michelle Fairley y Tom Hollander. La película se estrenará en los próximos meses. En su libro, Tomalin Narra la historia del romance entre Charles Dickens y Nelly Ternan.

    Descubrir lo ocurrido con Dickens me hizo reflexionar mucho no solo porque él es uno de mis autores favoritos, sino porque una experiencia que he sufrido personalmente. Luego de una relación de 4 años, mi novio me dejó por una mujer 22 años menor que él.

    ¿Que hace que un hombre mayor se interese en una mujer menor? ¿Que hace que una mujer menor se interese en un hombre mayor?

    La primera pregunta creo que es más sencilla de responder: juventud, jovialidad, belleza, inocencia, además de alimentar el orgullo y el ego del hombre. Sin embargo, no podemos descartar que exista la posibilidad de encontrar el amor verdadero, o alguien que comparta los mismos intereses, y la relación se base en admiración y apoyo mutuo; como considero que fue lo que ocurrió entre Dickens y Ternan.

    En el caso de las mujeres, lo considero un poco más complejo. La sociedad de hoy en día juzga ese tipo de relaciones no olvidemos que en la antigüedad, la unión normal era entre un hombre maduro y una mujer muy joven – atribuyéndole una causa económica: “ella está con ese viejo porque tiene dinero”. Yo agregaría que además de éxito, poder y dinero, es también un tema de admiración.

    Definitivamente, un hombre que ya se ha realizado en su vida profesional o que se encuentra en la cúspide de su carrera, es mucho más interesante y atractivo, ya que demuestra más seguridad en sí mismo. No podemos negar tampoco nuestra naturaleza animal: sin lugar a dudas, el macho alfa es el líder de la manada. De igual forma, es probable encontrar el amor, independientemente de la diferencia de edad.

    Entre los académicos o las personas más intelectuales, este tipo de relación es mucho más común y mucho más aceptada socialmente, ya que no hay nada tan atractivo (al menos para mi) como la conexión intelectual con alguien, sin descartar la atracción física y la química. Y considero que estas constituyen un tipo de relación muy sólida, pero son las menos frecuentes.

    Las relaciones en las que existe una diferencia grande de edad, por lo general, suelen ser poco duraderas. La diferencia de edad es un reto muy grande, si bien al inicio puede haber mucho interés y ser una relación muy pasional, con el paso de los años, suelen ser muy difíciles de sostener. La cúspide sexual de una mujer se da alrededor de los 40 años edad, y si el hombre es 15 o más años mayor, el hombre ya se encontrará en su declive. Esto no significa que no puedan tener una vida sexual plena; sin embargo, para muchas mujeres puede llegar a ser un problema. Afecta también la vida social: a medida que pasan los años, perdemos el interés en ciertas actividades sociales y esperamos una vida más hogareña y tranquila, y si la mujer es mucho menor, esto puede ser un factor de aburrimiento, monotonía, desmotivación y pérdida de interés.

    En el Caso de Dickens y Ternan, luego de leer el fascinante libro de la señora Tomalin, me atrevería a decir que fue una relación basada en intereses mutuos. Compartieron una conexión intelectual muy profunda y un amor muy intenso. Ella era una actriz, y no olvidemos que aunque las actrices no eran bien vistas por la sociedad, gozaban de ciertas libertades que las mujeres de la época Victoriana no tenían; algunos consideran que esas libertades equivaldrían a las de una mujer de finales del siglo XX. Es sabido que Catherine, esposa de Dickens, no compartía los intereses de su esposo. Mientras que Ternan era conocida por sus intereses intelectuales y políticos.

    Estoy ansiosa por ver como Ralph Fiennes personifica a Dickens en esta película, y como logra transmitirnos la esencia de este romance desde su rol de director. Vale la pena mencionar que la ex esposa de Fiennes, Francesca Annis, es 17 años mayor que él. ¿Que llevaría a Fiennes a interesarse en esta trama? Mi teoría es que Fiennes, quien reconoce no haber leído mucho a Dickens antes de realizar el film, se “enamoró” de esta historia de amor y quiso llevarla a la pantalla grande.

    Luego de la muerte de Dickens, Nelly Ternan se casó con un hombre 12 años menor que ella. ¿Interesante, no creen?

    Este artículo fue originalmente publicado en el PanAm Post, puede ver el artículo original aquí.